<< Aguirre Francisco Indice A
 

 

Aguirre García Napoleón

Cumbal, Julio 29 de 1862. Excmo. Señor Presidente de la Confederación Granadina se ha servido enviarme a nuestra frontera del sur para defenderla de la invasión con que el Gobierno de V.E. la amenaza, o para celebrar un tratado de paz, honroso tanto para la confederación Granadina, como para la República regida por V.E. el 27 por la tarde tuve el dolor de recibir un oficio dirigido por el Sr. Daniel Salvador, comandante en Jefe de las fuerzas Ecuatorianas del Norte, al Sr. Coronel José Francisco Zarama, Jefe Civil del Departamento del Sur. Este oficio, es preciso decirlo, está concebido en términos tan poco dignos del que lo envía como del alto funcionario destinado a leerlo. El Sr. Napoleón Aguirre, portador del pliego, no tenía pasaporte ni permiso de las autoridades Granadinas para introducirse en nuestro territorio.

El 20 de Septiembre de 1888, circuló el primer número de “La Opinión Pública”, diario de la tarde, de formato pequeño, de cuadro planas a dos columnas, editado en la imprenta Bolívar, contando entre sus colaboradores el Dr. Napoleón Aguirre.

En 1859 como Franco no se había descuidado, en nombre de él llegaron también a Paita el Señor Ignacio Novoa Baquerizo, Ministro de Corte Superior del Guayas, y el Sr. Napoleón Aguirre, cuyo objeto era separar a castilla de la alianza anterior. Castilla conferenció con uno y otros en Paita. Lo que sigue es una escena muy viva, retrato de carácter de García Moreno entonces, cómico y dramático a un tiempo, más si susceptible de mejorar, puesto que le lastimó el remordimiento, García Moreno había conocido ya las intenciones de Noboa Baquerizo, y en el acto advirtió a Castilla que no quería que diese audiencia a su enemigo, porque de lo contrario declaraba rota la alianza. “En hora buena, respondió Castilla: usted no es sino un diplomático de aldea, y no sabe que un magistrado está en el deber de dar oídos a los que soliciten hablarle. Este hombre es un hidra, añadió en presencia de los suyos. No saben los Ecuatorianos lo que hacen, cuando trabajaban porque esta pécora llegue a ejercer autoridad”.

El 19 de Marzo, mientras el presidente se hallaba en Quito, el Gral. José de Veintimilla, uno de los secuaces, al principio y alejado de él desde 1865 comprometió en Guayaquil a los comandantes Francisco Rendón y Guillermo Pareja, jefes de la artillería y el Capitán Manuel Fernández y con sus tropas, tomó preso al comandante General Secundino Darque, con el objeto de volcar a ese Gobierno de usurpadores y traidores, invocando la legitimidad del Presidente Espinosa ayudaban a Veintimilla, los Sres. Napoleón Aguirre, Dr. Manuel Martínez Aparicio Dr. Fausto E. Rendón y otros de la buena sociedad Guayaquileña. Trabase un combate reñido, porque se resistieron otros cuerpos de ejército, mandados por el capitán de navío Juan Manuel Uraga, el Crnel. José María Quiroz, el Comandante Antonio José de Sucre y varios otros, a cooperar a favor de Veintimilla el combate duró cosa de 4 horas, en las calles. Las tropas de de Veintimilla iba y venía en el cuartel, observando el combate, y Darquea permanecía en un cuarto, custodiado por un centinela. Entró al aposento Veintimilla, habló familiarmente; con el preso, se aproximó  en seguida a una ventana.

En ese momento, Darquea hizo señal al centinela, a quien había comprometido, sin duda y éste por detrás disparó contra Veintimilla. La herida fue mortal, en la cabeza. Muerto el jefe, la conspiración fracasó y don Darquea volvió a enseñorearse del ejército. Rendón y Pareja fugaron aprehendidos muchos subalternos.

En 1869 García Moreno aprehendió en Pomasqui, pocas leguas al norte de Quito al Gral. Ignacio de Veintimilla, hermano del conspirador asesinado, al principio quiso fusilarlo; pero luego resolvió desterrarlo, porque el vecindario de Quito estaba muy alarmado y los desterró inmediatamente a Europa. Salió Veintimilla a Esmeraldas, por las selvas de Mindo, en compañía  de otro desterrado, el Cnel. Juan Nepomuceno Navarro. Inmediatamente dispuso destierro a otros liberales distinguidos, ora complicados, ora no en la conspiración de Veintimilla: fueron los Dres. José Vicente Nieto, Napoleón Aguirre, Manuel Martínez Aparicio, Fausto Rendón; los señores Manuel Mariscal, Manuel Mariscal Herrera, Francisco de Paula Mariscal, Juan F. Mariscal , Hilario Indaburu, Marcos Aguirre, Gaspar Alamiro Plaza, Eduardo Ponte, Diego Maruri, Fernando Sáenz, Enrique Larroque, Manuel María Loor, Valois Loor, Enrique Estrada , Martín Estrada, Alonso Ampuero, Gregorio Ampuero, Manuel I. Romento, Manuel Usubillaga, José Vargas Plaza, Domingo Carbo, Ulbio M. Camba, Jacinto Marín, José Agracis, Pedro Camacho, Manuel Padquez , Pedro Suárez Narváez; y los militares comandantes Francisco Rendón, Mariano Guerrero, Mayor Guillermo Pareja.

Colección de leyes, ordenanzas municipales 1899 – 1901 Guayaquil  1905
Colección de leyes, decretos, contratos y ordenanzas municipales -  Guayaquil 1903
Presidente de la M.I. Municipalidad de Guayaquil 1883