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Cañadas José María

Nació en Novita el 6 de abril de 1815. Su madre, Josefa Sabogal Arrunátegui, murió al darlo a luz; su padre, el prócer Juan Cañadas, que estaba en armas, murió en ese año combatiendo a los españoles. Remoló a su cuidado el padrino de bautismo, Tomas López, rico minero, quien lo envió a la escuela, una vez que el niño adquirió los primeros rudimentos del saber y pudo escribir con soltura y elegancia, lo empleo de amanuense, con ocho pesos de sueldo mensual, libres de gastos personales. Permaneció en ese empleo tres años y medio, sin gastar un centavo de su estipendio. Llego así a reunir trescientos treinta y seis pesos de ocho decimos, que cambio por castellanos de oro y se fue a Cartagena a comprar mercaderías para venderlas en los caseríos y minas de los ríos del Choco. Le Fue bien, repitió los viajes y a la edad de diez y ocho años disponía de considerable capital compro el lavadero de oro corrido El Playón, cerca de Novita, el cual le dio dinero para extender sus viajes de negocio hasta Jamaica y establecerse en Cali, donde se asocio a Velasco y Siniestra e hizo importaciones directas de Europa, al propio tiempo que enviaba quinas al viejo mundo. Hacia 1855 hizo su primer viaje a Europa, llevando ocho mil libras esterlina en efectivo y cartas de crédito para Isaac y Samuel, de Londres. En esa capital, antes de comenzar sus compras supo que un compatriota estaba en la cárcel por deuda de ocho mil libras, precisamente y a los mismos señores. Cancelo las deudas del paisano y resolvió regresar sin efectuar negocio alguno. Isaac y Samuel lo convenciera que debía aceptar las mercaderías a seis meses de plazo, vinieron en buques de vela, por el cabo de Hornos, vía y sistema que demandaba cerca de un alo Esto no le impidió cancelar sus créditos en Londres antes de vencerse los seis meses que el acostumbraba fijar para todos sus negocios. El coterráneo salvado en Inglaterra no le pago las ocho mil libras, pero esa pérdida no le desalentó logro repararse de ellas y desarrollar más su crédito. El comercio no lo absorbió por entero, empleaba sus horas de descanso en la lectura de libros y periódicos escogidos, que le permitieron figurar con ventaja en la más culta sociedad. Se perfecciono en la lengua francesa, adquirió vastos conocimientos en legislación civil y comercial, ciencias políticas y administrativa. los chocoanos se fijaron en el para puestos de elección; así administrativas. Los chocoanos se fijaron en el para puestos de elección; así resulto representante suplente a varios congresos y senador de la legislatura caucana de 1858-59. En 1842 y en 1844 había sido secretario de la cámara provincial del Choco, en 1845, gobernador de esa entidad territorial. El triunfo de la revolución liberal de 1860-62, que el combatió, le corto la carrera política. Temeroso de que tomasen los vencedores efectos que esperaba de Europa por veinte mil libras, se traslado a Guayaquil, abandonando en el cauca más de ciento cincuenta mil pesos oro en mercaderías, ganados y obligaciones por cobrar, realizo allá las nuevas especies, cedió al Ecuador un armamento que por su conducto había llegado a Guayaquil, con destino a los conservadores colombianos que encabezaba el general Leonardo Canal, estuvo figurando en el alto comercio, fue de los accionistas del primer banco de crédito fundado en dicho puerto y en 1868 se estableció en Quito. Dedicase de preferencia al beneficio de la quina en los ríos del Oriente, cada año exportaba más de diez mil quintales de la preciada corteza en esa extracción ocupaba unos tres mil brazos. Con esto se desarrollo el comercio en el interior del Ecuador, pero la competencia de las Indias fue pronto insostenible, ceso ese negocio que tantas fortunas creo y tantas vidas dio a varias poblaciones del Cauca en la vecina republica. Este fue nuevo golpe para su fortuna, al tiempo que su salud sufría quebranto, Repuesto, estuvo a punto de ser estrangulado por unos extranjeros que le introdujeron a su tienda, en Quito, donde se negó a firmarles un pagare por cien mil sucres. Murió en esa ciudad el 1° de abril de 1895. Su fortuna alcanzaba a quinientos sesenta mil sucres; de ellos dejo trescientos mil para los hospitales de Cali, Palmira, Buga, Popayán, Quito Ambato, Riobamba y Loja. Buga, recibió triunfalmente sus restos y les dispenso insólita apoteosis el 12 de abril de 1907. A las obras de caridad apuntadas y a otras análogas, resta añadir que costeo la educación de varios jóvenes pobres que después han sido gala de la medicina, el foro y otras carreras en diversos lugares del Cauca.

Octubre de 1885 Banco Internacional

Accionista: José María Cañadas.