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Caputi Francisco José

Invito a los amables lectores a ponerse de pies y saludar con devoción y patriotismo a tan ilustre sacerdote italiano cuya memoria voy a hacer con verdad unción y sincera admiración ¿Por qué? ¿De quién se trata?

Se trata de un virtuoso y noble sacerdote que después de haber sido eminente Prelado Domestico de su Santidad en el Vaticano, se dirigió a la Republica del Ecuador, abandonando familia patria, amigos y costumbres para servir a Dios y al prójimo en la Diócesis de Guayaquil.

¿Cuál fue la razón de su salida? recordare un hecho histórico que llena de honor y de gloria la historia de la Patria y de la Iglesia del ecuador. Los Obispos del orbe católico viajaron a Roma desde octubre de 1869 a fin de participar en el concilio Ecuménico vaticano I, convocado por Pio Ix el mismo que fue inaugurado el 8 de diciembre de dicho año.

Las labores del concilio de desarrollaron normalmente; mas en el mes de septiembre de 1870 las fuerzas de Su Majestad Víctor Manuel, Rey de Italia, se fueron contra los estados Pontificios cometiendo la mas sacrílega y escandalosa usurpación de los siglos. Como consecuencia el Papa fue ultrajado y vilipendiado de muchas maneras. Hasta que tuvo que salir del vaticano vestido como simple presbítero para escapar del furor de los enemigos del Pontificado.

Todas las naciones, incluso las católicas guardaron silencio absoluto, por miedo o respeto humano permitieron tan vergonzoso atropello contra la augusta persona del santo Padre. Solamente la Republica del Ecuador, en Sud América, presidia entonces por el eximio Dr. Dn. Gabriel García Moreno, rompió tan infamante silencio para protestar ante el Gobierno del Rey Víctor Manuel, para dirigirle un elocuente mensaje lleno de fe católica, diciéndole entre otras cosas: "Pero, no habiéndose oído hasta hoy la voz de ninguna de las Potencias del antiguo continente, y siguiendo oprimida Roma, el Gobierno del Ecuador a pesar de su debilidad y de la distancia a que se halla colocado, cumple con el deber de prestar, como protesta ante Dios y ante el mundo, en nombre de la justicia ultrajada y sobre todo en nombre del católico pueblo ecuatoriano contra la inicua invasión de Roma, contra la Falta de Libertad a que esta reducido el venerable y Soberano Pontífice, no obstante las promesas insidiosas tantas veces repetidas como violadas, y las irrisorias garantías de una independencia imposible con que se pretende encubrir la ignorancia de la sujeción y en fin contra todas las consecuencias que hayan emanado o en lo sucesivo emanaren de aquel indigno abuso de la fuerza en perjuicio de su Santidad y de la iglesia católica".

Mientras tanto por las razones expuestas, Pio IX suspendió el concilio el 20 de Octubre de 1870. El corazón lacrado de Sumo Pontífice no pudo permanecer en silencio y en su encíclica del 1° de noviembre, después de denunciar al mundo los atropellos y vejámenes de que había sido objeto por parte de los enemigos de la iglesia anuncio la suspensión del concilio Ecuménico Vaticano I hasta otro tiempo más propicio.

Monseñor Caputi y la Ususrpacion de los Estados Pontificios

le digo Monseñor porque lo fue y porque por humildad oculto su titulo bien ganado en el vaticano durante su ministerio parroquial en Colimes y en Balzar.

Pues bien, después de haber recordado brevemente el oscuro episodio de la usurpación de los estados ponticios, vuelvo a la personalidad de monseñor Caputi para decir que, este ilustre sacerdote italiano en unión de un grupo de eclesiásticos del vaticano y de Italia en protesta por tan abominable invasión y ultraje perpetrado en la sagrada persona de pio IX, se regaron por algunos países del mundo.

¿Cómo llego al Ecuador nuestro Padre Caputi? Es preciso recordar también que el Excmo. Monseñor José Antonio Lizarzaburu, nombrado en Roma, y durante el concilio Ecuménico Vaticano Primero Tercer Obispo de Guayaquil, y consagrado el 7 de junio de 1870, represento a Guayaquil en tan mundial evento católico.

Muchos obispos ante los lamentables sucesos que ya se venían anunciado y previendo lo peligroso del problema y pensando en que su permanencia en Europa iría en perjuicio de sus respectivas diócesis, sobre todo, los obispos de otros continentes, se fueron alejando de Roma, y prácticamente se puede afirmar que el Concilio termino sus laboras el Marte 19 de julio de 1870, aunque el Santo padre lo de julio de 1870, aunque el Santo Padre lo suspendió el 20 de octubre siguiente.

Por esta razón, nuestro tercer obispo Guayaquileño estaba llegando a Guayaquil en la primera semana de octubre de este año pues el 7 de octubre envía un oficio al gobernador del Guayas para saludarlo y anunciarle que el próximo 9 festividad cívica de la ciudad celebraría de pontifical.

Con todos estos antecedentes, bien se puede asegurar que monseñor Lizarzaburu conoció a Monseñor Caputi en el Vaticano, y que luego de tomar aquella heroica y patriótica decisión, escribiera al tercer obispo de Guayaquil solicitándole la gracia de ser admitido en su Diócesis ahora si consideramos el tiempo que demoraban las comunicaciones es esa época ya podemos comprender como el padre Caputi estuvo en Guayaquil el mes de septiembre del año 1871. Asi fue, ya que desde 16 de agosto de este año ejerce su ministerio parroquial en Colimes hasta diciembre de 1873. luego fue nombrado Párroco de Balzar, en donde trabajo abnegadamente desde el 20 de diciembre de 1873 hasta el 2 de enero de 1904.

Los Familiares de Monseñor Caputi

los respetables familiares de Monseñor Caputi bien pueden estar orgulloso de tan eminente accidente. Para ellos mi gratitud por los datos recibidos y mi admiración sincera por tan ilustre abolengo en tan sentido.

El Párroco de Balzar, lleno de celo apostólico atrajo al Ecuador a tres de sus sobrinos los señores: Luis, Domingo y Dr. José Caputi Marazita. Al médico de su hermano domingo que Vivian en Estados Unidos, los llamo, no como pariente sino como sacerdote es decir que los llamaba a compartir de su apostolado en bien de sus feligreses. El Médico, doctor5 José, (en que tiempos de salubridad) trabajaría en Balzar con sus hermanos. El Dr. Luis Caputi contrajo matrimonio con la Srta. Rafaela Macías, quien falleció luego de dar a luz al cuarto de sus hijos volvió a contraer matrimonio con la Srta. Raquel Olvera en la procreo dos hijos. En tanto que el Medico Dr. José Caputi caso con la Srta. Aurella Olvera, de cuya unión nacieron tres herederos.

Muerte de Monseñor Caputi:

Quiero concluir estos rasgos biográficos con la siguiente reflexión: Mientras en el mundo entero la única voz de protesta en favor del Papa Pio IX, salió de la Republica del Ecuador, a nuestra Nación vendría como una de las recompensas de Dios, un ilustre Prelado del Vaticano que abandonando incluso un glorioso porvenir dentro de los muros benditos del estado vaticano prefirió ser párroco de Balzar. Que honor y dicha para la Diócesis de Guayaquil y sobre todo, para tan ilustre cabecera Cantonal del Guayas!

Monseñor Francisco Javier Caputi, de noble estirpe por la sangre y por las virtudes y meritos de su ilustre familia, fue natural de Saponara di Grumento, en Italia. Tuvo tres hermanos Carlos que falleció el 24 de octubre de 1894, Clarisa y Carmela.

Es preciso decir que cuando monseñor caputi vino al Ecuador, paso por EE.UU. de Norte América. Al llegar a Guayaquil se hospedo en el convento de Padres Franciscanos. Luego se presento ante el Excmo.

Monseñor Lizarzaburu para solicitar las licencias y facultades hacia la cuarta semana de julio de 1871.

Monseñor Caputi enfermo en enero de 1904. La gravedad en su salud se fue acentuando cada vez más, hasta que el primero de septiembre de este año falleció. Concluyo estas líneas reiterando mi agradecimiento por los datos recibidos a las distinguidas familias Caputi Olvera y Caputi Campodónico. Me siento honrado y complacido de haber escrito sobre un apostólico e ilustre sacerdote italiano, que fue muy querido de sus feligreses, por su buen carácter, por sus obras de misericordia y por su amor a los balzareños a los que les edifico el convento parroquial. Pero sobre todo fue querido de sus buenos familiares, sus sobrinos nietos y biznietos los cuales le corresponden ahora con su generoso cariño y con el tierno apodo de "Papa Cura".

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