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Darquea Bernardo

 

Don Bernardo Daquea corregido de Ambato, español maduro, inteligente y muy activo hacia poco que había venido a América desterrado por la Inquisición de Madrid por haber resultado complicado en la causa que aquel tribunal le promovió al famoso don Pablo Olavide. ..Paso a Riobamba, recorrió acompañado de los mas autorizados vecinos de la ciudad, ambas planicies, la de Gatazo y la de Tapi: las examino palmo a palmo y no dejo quebrada ni rio que no lo inspeccionara: en el llano de Tapi se encontraron muchas chozas de indígenas, y un cacique de ciento tres años; había huertas de duraznos y de membrillos y plantaciones de hortalizas; se noto que el clima era suave y que había pozos de agua potable; sobre todo no hubo quien no quedara inspección hecha en Tapi: entusiasmados los riobambeños resolvieron definitivamente trasladar su ciudad a la expresada meseta…..”Darquea hizo el plano de la nueva población el trazo y delineo, dándole una forma muy hermosa y regular.

Secretario de Don Pablo Olavide Nace en Bañeras, Corregidor de Ambato, hizo los planos de Riobamba la nueva después del terremoto de 1797 se caso con Teresa en Endara y Cruzat, en España perseguido por la Inquisición española su Oleo se encuentra en la Municipalidad de Riobamba. Hermano entero de Bernardo Darquea, que murió en Guayaquil en 1828, pero que aunque no caso fue padre de dos hijas, de apellido Darquea Franco, una de ellas místico que ha dejado un cuaderno con su autobiografía espiritual, escrito en latín, hoy en poder del Padre Roberto Pazmiño, Párroco de Yaguachi, Prov. Del Guayas.

En España sirvió a la Corona desde 1764. De empleado de la contraloría general paso en julio de 1767 en calidad de Secretario de la Superintendencia a dar principio al establecimiento de nuevas poblaciones de Sierra morena y Andalucía.
Por ese entonces, dice Gonzales Suarez, la inquisición de Madrid lo desterró a las indias por haber resultado complicado en la cauda que aquel Tribunal le promovió al famoso Dn. Pablo Olavide. Darquea estuvo algunos meses preso en el convento de la Salceda y cargo el sambenito por volteriano: más como amigo de los Ministros de Carlos III fue destinado el 31 de julio de 1778 a servir bajo las órdenes del Visitador y luego Presidente de Quito Dn. José García León y Pizarro. Darquea tan laborioso como entendido en el Ramo de hacienda, al tercer día su llegada tomo sobre si el despacho de la Secretaria al mismo tiempo procedió a organizar la Fabrica de Cigarros y la Administración de Tabacos, en Septiembre de 1779.
Cuando salió de España dejo en Madrid a su esposa Doña Tomasa Endara y Cruzat, natural de Cádiz y a sus dos hijos, Secundino y Pedro Alcántara. El primero falleció en Madrid dejando dos hijos, y el segundo que abandono temprano sus estudios, entro a la carrera de las armas en calidad de voluntario distinguido; estuvo en Constantinopla en compañía del Embajador de sus Patria y concurrió a las campañas de Francia. Llegado a Lima agregado al Regimiento Real  y enseño a la oficialidad el manejo del nuevo armamento de los ejércitos peninsulares. Como quedara muy niño en Madrid anhelaba por conocer a su anciano padre, y se vino a Ambato, donde se caso con la distinguida dama Doña Leonor Mercedes Iturralde. Ambos son el tronco de la Familia Darquea; sus hijos mayores el general Dn. Secundino y el coronel Dn. Francisco han figurado en la política del país, lo mismo que el Capitán Tabares su hijo político y soldado del tiempo heroico, casado con doña Dolores Darquea. Merecen que hablemos de ellos en otro lugar, cuando lleguemos tiempo de la Republica. Don, Pedro Alcántara, entre otros títulos tuvo el de Ayudante mayor de su Regimiento dado por Carondelet; con otro cargo militar asistió a la batalla de la cuchilla del tambo a la inmediatas ordenes del Samano, de quien se quejo al general Montes por  no haberle mencionado en el parte oficial de esa celebre jornada, en la sucumbieron las fuerzas patriotas granadinas el año de 1816.
Don Bernardo Darquea, antes de ser Corregidor de Ambato Adquirió una hacienda de montaña en Palenque, donde fue Teniente de Gobernador, y dos fincas en San Miguelitos y Quillan de la jurisdicción de Pillaro, como las más adecuadas para árboles frutales y viñedos.
La esposa de Don Bernardo murió el 6 de marzo de 1781 en Madrid. Muy entrado en años contrajo nupcias segundas con Doña Mariana de Ortega, viuda del Abogado Dr. Antonio Parra, en 1805 y murió en Guayaquil por el año de 1808.
Entre varios informes trabajados con su habitual prolijidad acerca de las comisiones del gobierno y del Episcopado sobresalen el que fue reproducido por el Dr. Pablo Herrera referente el terremoto de Riobamba, el cual fue remitido a España, y el de carácter reservado sobre la conducta de los curas de su Corregimiento. Como para borrar la impresión que produjo en los ofendidos la ironía de este último documento y ciertas apreciaciones contra los Jesuitas se propuso sin duda, en los últimos años demostrar su catolicismos, celebrando la fiesta de Pascua con una procesión, cuya práctica se observo por algunos años y está contenido en el auto siguiente que debe conservar Ambato en sus memorias tradicionales.
Dn. Bernardo Darquea, Juez Conservador de Rentas ralaes, Administrador de tributos, subdelegado de penas de Cámara, comisionado privativo para el formato y cultivo de la canela que producen los montes de Copataza, Corregidor  Justicia Mayor por el Rey nuestro Señor Dijo: Que es constante que este vecindario estuvo en otro tiempo en la decente costumbre de hacer su marcha con armas el domingo de Pascua de Resurrección, se manda: el capitán de Dragones de Milicias era adelante con un clarinero; el seguirá toda la compañía colocada de cuatro en cuatro con sable desenvainado; seguirán cien hombres de dos en dos llevando lanzas al hombro. Siguieran a estos cincuenta hombres con sables y espadas desnudas; tras de estos irán cuarenta individuos llevando pistolas; luego seguirá la música de oboe, flautas, violines, triángulos, panderetas, tambores; tras de estos el tambor tocando marcha; y en seguida el Corregidor con espada desnuda conduciendo la marcha de todo el noble vecindario que le subseguirá en dos hileras. Seguirán las señoras que alumbren a nuestra Madre y señora del Rosario.    
Habrá descargas al tiempo de salir la Virgen y en la plaza de San Bartolomé al quitar el Ángel el amanto y otra al tiempo que el Santísimo sale….”.
Indudablemente este personaje fue el mejor de nuestro Corregidores del tiempo de la Colonia, por haber prestado mayores servicios a Ambato y a los pueblos de su jurisdicción en las circunstancias aflictivas en que se encontraban a causa del Terremoto de 4 de Febrero de 1797.
El 11 de Julio de 1797 tomo posesión del empleo. Encontró la comarca totalmente asolada, pues la espantosa catástrofe no había dejado en pie templos, casas, puentes, acequias, molinos, etc. Lo que obligo a los sobrevivientes a morar en chozas provisionales sin obtener ningún auxilio extraño. Esta dolorosa situación se había aumentado con la detención de cuatro ríos que durante muchos días habían inundado haciendas valiosas.
Darquea infundio animo al vecindario y se propuso como primera diligencia la provisión de agua construyendo la acequia de Miraflores, un poco mas debajo de la destruida de los PP Jesuitas. Los ambateños contribuyeron a ello, siendo de los más entusiastas el Cura de Santa Rosa, con doscientos pesos, y el nuevo Alguacil Mayor Dn. José López Merino con la remisión desde Trujillo, de algunos doblones. Estaba ya construida la pila y fuente en la plaza mayor, perola acequia demandaba mayores recursos pecuniarios para su conclusión. Darquea pedía al gobierno la miserable suma de quinientos pesos de censos de comunidad; y solo alcanzo que el Oidor Fiscal aplaudiera su celo e interés y opinara en el sentido de que en ningún caso se podía librar ni sacar dinero de las cajas de Censos ni aun por vía de préstamo. Con razón se apreciaba Darquea de haber vuelto al Rey una jurisdicción de doce pueblos reedificados, entre ellos de Pattate y Quero levantados en distintos sitios sin el menor recurso ni auxilio ni el leve gasto del Real Erario.     
Para patentizar su labor de reconstrucción había formado tres planos pintorescos, que representaban a Ambato como fue antes del terremoto, como quedo en su total ruina y el nuevo aspecto que iba a darle. Emprendió las obras de iglesia, cárcel, paseo público en la “Calle Nueva”, erección de una columna con reloj de sol, una pirámide con estatua que representaba al fama, como lo había hecho en Quito, y el plantío de sauces en las calles principales: “Todo lo que al verlo, en este rincón del mundo, dice Darquea, no quedo poco admirado el ilustre extranjero Barón de Humboldt que a su paso por esta jurisdicción tuvo cuatro días en mi casa y todo lo examino con ojos de político.
El sabio Caldas al describir Ambato que aun no salía de su estado ruinoso, elogio los esfuerzos del Corregidor, y tuvo en su honor apreciaciones como esta: “Darquea, hombre que ha conocido la política de su patria, les ha procurado muchas ventajas y ha aficionado a estos moradores al plantío de los arboles. Si todos los corregidores imitaran su ejemplo, veríamos hoy igual amenidad en todas partes. Pero ocupados en las ganancias y en el trafico, Verres verdaderos y opresores de los indios, solo piensan en enriquecerse….”
Reconstruida la vía del Pastaza se consagro como su antecesor Dn. Antonio Pastor, al Fomente y cultivo de la canela en virtud de Real Orden que le fue expedido por el Ministerio de Estado de Indias. Al efecto aprovecho del conocimiento prácticos del misionero antes nombrado Fr. Santiago Riofrio que secundado por algunos vecinos de Pelileo y Patate facilito los medios que estuvieron a su alcance. De las primeras semillas de Copataza se obtuvo en Macas Veinticinco arbolitos luego prosperaron cuatrocientos al cuidado del gobernador Dn. Antonio Merizalde. La expedición de Darque se extendía más allá de su jurisdicción, y se valía de medios ingeniosos para atraer a los salvajes a la vida civilizada, siendo Baños el punto inmediato de donde salían con frecuencia sus oportunas y eficaces providencias.
Cuando se afanaba Darquea en la reconstrucción de su Corregimiento de Ambato el Presidente Dn. Luis Muñoz de Guzmán dispuso por ordenes repetidas que se dirigiese a Riobamba, donde el Cabildo y vecindario se hallaban divergentes acerca del sitio en que habían de fundar la nueva población.” El gobierno, dice Darquea, no encontró otro arbitrio el de que yo fuese a oírlos a todos en Cabildos abiertos, a tranquilizarlos y en fin a elegirles el sitio para la nueva Villa, lo que verifique después de muchos días de reconocimiento de paraje, de afanes y trabajos, fijándolo en el que hoy se halla, que llaman Tapi”. El Barón de Carondelet que sucedió a Muñoz de Guzmán en la Presidencia, le concedió también amplias facultades para cortar las diferencias que aun existían entre los tres partidos en que se encontraba dividida la sociedad riobambeña, y sin emplear las medidas enérgicas aconsejadas por el Presidente consiguió con sagacidad y tino la definitiva traslación a Tapi, y ciertos auxilios para la más fácil y breve construcción de sus habitaciones, iglesias, etc.
Darque conocía todo el territorio de la real Audiencia y especialmente el del que constituye la provincia del Chimborazo. Nombrado el 28 de junio de 1781 Comisario de Guerra de una expedición de Villalengua de reducir los Cacigazos del Distrito de Riobamba, para aumentar el producto del remo de tributos. Encontró en esa vasta comarca doscientos treinta y cuatro Caciques, de los cuales solo prevalecieron treinta y cuatro con sus privilegios mobiliarios.
El 24 de noviembre de 1802 el Virrey Dn. Pedro Mendinueta comunico al Presidente de Quito, que el 20 de julio de dicho año el Rey le había concedido a Darquea el mismo empleo de Corregidor de Ambato por cinco años más, en vista de los dilatados y distinguidos meritos confirmados después en un informe encomiástico del Presidente Carondelet.