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Díaz Octavio

 

En 1910, el Ministro de Gobierno Dr. Octavio Díaz, comunica en su Memoria al Congreso, lo siguiente: “Respecto al Ferrocarril al curacay, obra cuya importancia y necesidad son indiscutibles, no ha podido aun darse principio.
Los principios Católicos, es el palenque que ha buscado Octavio Díaz para ensayar sus alas de literato y de político. Pronto se impondrá en su mente de filosofo el esplendor de la ideología revolucionaria, dando motivo a su conversión una sentencia judicial, en la que el Abogado dejo de ser esclavo de un partido, para serlo de la justicia. Los líderes de la agrupación liberal, abriéndole ancho campo, pusieron en su mano la tentadora flámula roja, y desde este punto, el nuevo abanderado, se convierte en el hombre de la situación, de las sugerencias insólitas, de los recursos inagotables, que sabe hacer plano lo escabroso y dar con todo lo que los demás no encuentran; valor clásico de la política triunfante, su nombre, o mejor, su apodo, (como el de Valdivieso y Sánchez), marco época en Cuenca, en esos tormentosos y cruentos días del alfarismo. Más tarde, convertido en factótum del ejecutivo, será en el Gabinete índice indispensable, apoyara la obra de Harman; hará factible la exasperante Ley de Cultos, será Mentor en la tramoya política, inspirara el mensaje, será eje en la mecánica presupuestaria, cordel en el nudo de los comicios y al derrumbarse. Desde la ingrata eminencia, dejara inscrito su nombre como Ministro histórico de las candelas de Enero. Octavio Díaz, al reducirse a la vida provinciana, se señalo como amigo de la juventud, en su misión de maestro y Rector de la universidad Azuaya; acercase al pueblo, representándole en la presidencia del Municipio.
Colaborador del periódico “El Porvenir” 1900, Cuenca.
Estampase en 1893 “Principios Católicos”, cuyos redactores fueron los connotados talentos de las derechas de entonces, el Dr. Agustín Iglesias, filosofo y matemático insigne, que persevero hasta ser llamado por el tuerto Calle “mas católico que el Papa”, y el Dr. Octavio Díaz. Que como tantos otros, de alto coturno político, llego a Ministro de Alfaro y a prestante miembro de la “Familia Liberal”.