<< EgŁez Rafael Indice E
 

Egüez Gustavo

Una de las principales características de la plástica de Gustavo Egüez es incluir algunos elementos con los cuales el ser humano convive diariamente. Así puede observar el espectador detalles como un gato, una taza de café, una olla, una tabla de picar, un tenedor, una cama, en por ejemplo su óleo Cocina.
Para el ser humano común y corriendo estos materiales pasan inadvertidos, precisamente por estar en contacto permanente con ellos, pero Egüez los rescata de su anonimato y les pone un marco en el que adquieren vida propia, en el que adquieren vida propia, en el cual lo más importante es recrear una realidad que se perezca lo más posible al modelo del cual parte. Inserto en esta temática se puede también observar cuadros que nos remiten siempre e inevitablemente a un mundo donde el ser humano permanece en un estado de constante aletargamiento o quizá en el hastío que le produce la cotidianeidad.
Una fuerte presente en su pintura la ejercen además los gatos, que se encuentran siempre rondando y cuidado los sueños de los hombres, mirando de frente al espectador o silueteados doblemente como cabellera de mujer y figura felina. En algunas ocasiones el rostro femenino adquiere también el toque de lo misterioso que caracteriza a este animal milenario, de quien Egüez ha dicho que es un personaje plástico por excelencia, símbolo ligado a lo interno, al rincón y a los sujetos, elemento misterioso que unido al ser humano se vuelve poético. El gato adquiere dentro de su plástica unas connotaciones simbólicas.
Pintor quiteño, Gustavo Egüez (1959) inicia su aprendizaje artístico en el colegio de Artes Plásticas de la Universidad Central del Ecuador. Miembro y principal animador del Taller Runapac (1977-1980), que propició un arte vinculado con lo social, a través de la realización de talleres y exposiciones en sindicatos, plazas, barrios populares y también que fomentó el desarrollo de la creación colectiva.
Esencialmente dibujante incansable a partir de 1977, año en el que exhibe su primera muestra individual, ha expuesto periódicamente incursionando en múltiples posibilidades y técnicas. Gran parte de su pintura se nutre de esta línea, por ello ha ilustrado varios libros de poetas y escritores ecuatorianos, como El más hermoso animal nocturno de Carlos Carrión (1982); Reconstrucción de la verdad (1992) y El olvidador de Iván Egüez (1992), además de colaborar eficazmente en varias revistas.
Su labor grafica se sintetiza en la edición de las carpetas: Pájaro maíz, 1985; Seres y Grafías, 1983; Trilogías, 1988, Amantes, 1990. Tiene a su haber una publicación serigráfica en el taller René Portocarrero, como parte del Encuentro Internacional de la Gráfica en la Habana, Cuba (1991), donde en el mismo año es invitado al taller de litografía de La Plaza de la Catedral con el fin de editar la carpeta Deconstrucciones de amor y tierra, 1992.
Con la misma fortaleza que trabaja el dibujo, Egüez asume las obras de gran formato como político Bolívar, 1983; Dibujos para un retrato hablado, 1984; papelógrafos en los que despliega una técnica de gran soltura y colorido como Vísperas y Viajes al dorado, 1989.
Del muralismo al cual considera importante por su carácter de obra pública, ha realizado algunos en mosaico y concreto, cerámica policromada y lacas acrílicas, murales como del juncal al monte, 1982; Bolívar, 1986; Caminantes (políptico, 1990); Sucre, Casa de la Moneda, 1992; Espacios profundos, Instituto Geográfico Militar, 1993; Mas allá de la esperanza, Fundación San José, dentro de los cuales ha trabajado con importantes maestros de la plástica ecuatoriana.
Sus exposiciones colectivas se han destacado por abordar temas no convencionales, en lo que respecta a la crítica especializada opiniones en muchas ocasiones polémicas, como en el Salón Nacional de Jóvenes Creadores, 1973; Primera Bienal de Dibujo, 1984; Nuevas Expresiones de la Plástica Ecuatorianas, Madrid y Cádiz, 1989; Bienal de Gráfica Barna, 1989; Exposición Experimental Espacios Abiertos, 1990; Semana Cultural del Ecuador  en México. Formo el grupo de la colectiva anual de la galería Alberto Misrachi, México, 1992; Arte del 92, (Ibiza, España) y Primera Trienal de arte Gráfico (El Cairo, Egipto, 1993).
A un total de veinte ascienden sus exposiciones individuales, las cuales se han realizado la mayoría en Europa y Latinoamérica. La seriedad de su trabajo lo sitúa como uno de los plásticos más importantes.  Ha mantenido un estilo personal y actualmente goza del privilegio de exhibir sus obras en prestigiosas galerías en varios países.
Respecto de su plástica Egüez ha manifestado que “en el cuadro se utiliza el mínimo de elementos para tratar de dar un contexto propio de simbología. La pintura necesita recurrir a detalles muy subjetivos; concretamente la mía tiene raíces en la figuración, sin embargo, podría decirse que es mas neorrealista. Pertenece a un lenguaje que en América Latina aparece conocido con el nombre de realismo mágico”.
Viaje a la Intimidad
En san Salvador, Guatemala, el crítico Luis Salazar Retama, en una de las presentaciones de su obra pictórica manifestó que era ella hay “una poética intimidad, que surge suavemente, sin subterfugios de sus cuadros, enigmáticos a veces sorpresivos, en donde las formas geométricas, cuasi cubistas, no son más que recursos retóricos para expresar un sentimiento que nos embarga poco a poco, hasta que nos diluimos en su dolorosa soledad, en su desesperante tristeza o en el solidario compartir de las ollas vacías, que simbolizan la pobreza que santifica el amor sublime que surge sin interés en los más íntimos rincones del hogar”.
“Los gatos romanos, míticos vividores de vidas, extraños intrusos de nuestra intimidad, expresan, al igual que los deshojados calendarios, el incisivo tiempo que restringe la duración de nuestras vidas, emociones y sufrimientos, los sueños revelan todos los anhelos, las frustraciones, los inciertos futuros en donde los colores participan de sus mágicas resonancias”.
“En otros lienzos vemos extrañas simbiosis en los que la naturaleza participa de nuestra interioridad y se convierte en una extensión de nosotros mismos, permitiendo así amarla, respetarla y volcarnos con intima pasión a ella. Sus cuadros son en fin, cuentos cortos, pero completos de una corriente de pasiones, emociones y profundos sentimientos llamada vida. Quizá cuentos dolorosos, tristes, pero vivos, reales y Egüez lo hace con maestría de creador”.
La simbiosis que Salazar Retana encuentra entre lo pictórico y lo literario tiene en Egüez un origen familiar. Su hermano, Iván, posee un largo camino en la escritura de poemas, cuentos e incluso novelas. Su influencia ha hecho que Egüez opine que la literatura le inspira para crear.
Este año Gustavo Egüez expondrá en Bogotá, Colombia, en la galería Artespacio; en el Ateneo de Caracas y en la galería 1-2-3 de El Salvador, para posteriormente exhibir su obra en Holanda y México. Por el momento este es el itinerario previsto, aunque pueden surgir nuevas propuestas. El arte de Gustavo esta aún comenzando.
 El pintor ecuatoriano Gustavo Egüez presentó sus obras en dos importantes exposiciones en México, la primera se inauguró el pasado 14 de abril en la Galería Ramón Alva de la Canal en la ciudad de Xalapa y la segunda a partir del 6 de mayo en la prestigiosa Galería Alberto Misrachi en México D.F.
Egüez que  en diciembre del año pasado participo en una colectiva con lo mas destacados pintores mexicanos como José Luis Cuevas, Rufino Tamayo, Evangelina Elizondo, Nashizawa, entre otros, a partir de la cual inicia una intensa actividad en México.
En Xalapa:
Como parte de las múltiples actividades culturales mantiene la universidades de Veracruz en su programa permanente de exposiciones de los más destacados artistas mexicanos y extranjeros, la Galería Universitaria Ramón Alva de la Canal presento la muestra de Egüez conformada de 30 óleos sobre tela, la muestra fue inaugurada por el Lic. Emilio Gidi, Rector de Universidad, el cual destacó lo importante de esta exposición que permite conocer parte de la pintura ecuatoriana actual.
El pintor tuvo la oportunidad de compartir y dar una charla a los estudiantes de arte de la universidad Veracruzana sobre el “Desarrollo del lenguaje plástico”, además la universidad realizó un video documental de la obra presentada. En el catálogo de esta muestra la escritora cubana Chely Lima destaca lo siguiente: “….las criaturas de Egüez laten ensimismadas en su propio mundo, conjugan las texturas de la arcilla con la de la arena que se supera a sí misma en el fuego, y cristaliza…. A veces se trata de una soledad. A veces se multiplican las criaturas. Hombre y mujer conforman un todo; a su alrededor puede haber un pájaro acostado, una violenta ráfaga de tristeza, nocturnidad, o mediodía transparente. En cualquier caso, iniciamos el movimiento deleitoso milenario de apartar las ramas para enfrentarnos a un mundo que se ofrece, limpio, intensamente latinoamericano, y universal, amo lo que es: arte que se remite a las ceremonias primigenias de la comunicación”.