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Espejo Víctor

Sindico de Tumbaco 3 de febrero de 1898
Espín José Entre los pintores de la ciudad de Quito anotamos la presencia de José Espín. La Galería realizó una exposición retrospectiva de José Espín y aun cuando en esa muestra estaba a la vista del público apenas una vigésima parte de sus acuarelas, se pudo comprender que era su pintura la exaltación mas autentica y emotiva de la capital ecuatoriana. Espín habrá pintado por lo menos unas dos mil acuarelas, de las cuales unas mil quinientas tienen por temas los rincones de Quito. No se puede negar que las primeras acuarelas de Espín eran el producto de una enorme sinceridad artística y como el pintor no trataba de hacer acrobacias estilísticas, sino sencillamente de llevar a la cartulina con fidelidad los hermanos rincones de Quito, dichos acuarelas tienen un valor inestimable para el recuerdo de esta ciudad cuya imagen romántica ya casi la hemos perdido del todo. Tal vez Espín no alcanzó calidades mayores en sus acuarelas porque se demoró un tanto en los detalles de las cosas. Eso tampoco quiere decir que se haya ido al extremado detallismo fotográfico. En el torneo Aguilera, Espín se ha ganado algunos premios, especialmente con las acuarelas de los primeros tiempos, en las que ciertamente demostró una capacidad para gozar con la luz y con los colores cálidos. Después la calidad de las acuarelas de Espín ha ido desmejorando porque el artista ha llegado a pintar casi de memoria, a quizá aplicando una misma receta, en su afán de ganar en cantidad y de satisfacer al cliente. Espín es un hombre débil u no muy satisfecho de vivir y estas condiciones desgraciadas han servido para que le exploten y le compren acuarelas por unos pocos sucres. En las acuarelas de Espín admiramos los patios antiguos de Quito, en que la luz reverbera en el empedrado; admiramos las calles estrechas y torcidas, los viejos tejados, los cipreses nostálgicos, los jardines familiares. Espín es, dentro de la pintura que se refiere a Quito, lo que es para la literatura de ambiente nacional esos poemas populares, cuyo sentimiento es grande, pero cuyo estilo es demasiado sencillo y vulgar. Entre muchas acuarelas mediocres, Espín tiene algunas excelentes. Su producción en cuanto a calidad es irregular. Es lástima que un hombre tan estimado como Espín, tenga que vivir en una extrema pobreza y ya sin casi poder siquiera pintar. El recuerdo del artista Espín vivirá por algún tiempo.