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Fernández de Piedrahita Lucas


 Nació en ciudad de Santa Fé, Capital del Nuevo Reino de Granda; empezó sus estudios en el Seminario de San Bartolomé con tanta aplicación y aprovechamiento que se hizo célebre orador, filosofo, teólogo, y moralista. Graduado de doctor en aquella Universidad, se dedicó a la Iglesia y obtuvo por oposición los Curatos de los pueblos de Fusagasugá y Paipa, de donde salió para la dignidad de Chantre, Provisor y Vicario General del Arzobispado en Sede Vacante y después siendo Arzobispo Don fray Juan de Arguinao, Luego se vio condecorado con el oficio de Comisario del Santo Tribunal de la Inquisición, que lo nombró igualmente por uno de sus calificadores. Pero sus lucimientos, aplausos, sabiduría y buenas prendas le granearon émulos y envidiosos siendo entre esos el que más le dio que hacer un Oidor de aquella Audiencia que le hizo una causa informativa la que sirvió de oficio y no habiéndose querido dar, despachó censuras y entredichos, de que siguieron grandes disturbios en aquella ciudad y en virtud del informe que dio el Juez Visitador, tuvo orden del Rey, el Provisor, para comparecer en la Corte; y habiéndose vindicado en el Consejo de indias, de las calumnias que le habían imputado, mando este Tribunal que se borrase su nombre y de los demás eclesiásticos en los autos y por vía de satisfacción lo presentó el Rey para el Obispado de santa Marta, donde entró consagrado el año de 1669; gobernó aquella Iglesia como ejemplar de Prelados, sabios y virtuosos y fue promovido a la Mitra de panamá; pero, estando para pasar a ella llegaron a Santa Marta dos piratas, uno Ingles y otro Francés, que se apoderaron de la Ciudad cometieron atrocidades que no pueden referirse sin horror y entre ellas la de atar y maltratar al Obispo, dándole golpes para que devolviese el dinero que tenia, y se lo llevaron a la Isla Santa Catalina, donde movió Dios el corazón de pirata Morgan, a quien estaban subordinados los demás, para que lo tratase con agasajo, regalándole un pontifical y ornamentos de lo que había saqueado en Panamá el año de 1670 lo envió en un navío suyo a Cartagena, y desde allí paso a tomar posesión de su obispado, donde murió lleno de virtudes con general sentimiento el año de 1688 y se enterró en el Colegio de los Regulares de la Compañía de Jesús, con una magnifica lápida de bronce sobre el sepulcro, Escribió la historia de la Conquista de su Patria que siempre será estimada, por la elocuencia, verdad y juicio que reina en ella: Historia General de las conquistas del Nuevo Reino de Granada. Año de 1688.