<< Flores Jacinto M. Indice F
 

Flores Jijón Antonio


Nació en Quito el 23 de octubre de 1833, a los tres años de haberse posesionado de la Presidencia de la República su padre. Nació don Antonio en el Palacio de Gobierno, en el que un día le tocaría también gobernar al Ecuador. El niño se crió en el Palacio de Gobierno bajo la vigilancia de sus padres. Llegado el tiempo recibido allí su primera educación y aprendió a leer. Luego fue al colegio de Latacunga y siguió sus primeros estudios bajo la dirección del conocido y renombrado pedagogo  Don Simón Rodríguez que había sido del libertador Bolívar. En 1844 llegó a la capital francesa e ingresó al Liceo Enrique IV.
Dedicado a los estudios con el mayor empeño tuvo el asombroso éxito de ser siempre el primero en todas las asignaturas que cursaba. Tuvo que interrumpir sus estudios en Francia porque la revolución del 6 de marzo en el Ecuador  echo abajo el Gobierno de su padre. Partió para Chile en 1847. En Santiago de Chile se estableció la familia Flores y don Antonio reanudo sus estudios. En Santiago estudio Filosofía y perfeccionó sus conocimientos en matemáticas, en física, química y varios idiomas. Luego la familia Flores se traslado al Perú; y en Lima inició Don Antonio los estudios de Derecho en la universidad de San Marcos hasta graduarse de Doctor en Jurisprudencia. Fueron tan brillantes sus estudios y los exámenes rendidos hasta obtener el doctorado, que no le costó mucha dificultad alcanzar en la misma Universidad de Cátedra de Ciencias Políticas; y el año de 1858 la de Historia Universal. Tenía entonces veinticinco años de edad. Había cumplido los veintiséis cuando publicó su libro “Historia Antigua”
Dicen que el Gral. Mosquera los contesto en artículos firmados por el zapatero de él, lo que amostazó al Ministro ecuatoriano hasta el extremo de que mandó desafiar a su adversario. Mosquera estaba anciano y casi ciego.
Tratarían de formar un banco: El Banco Internacional, antecesor directo del Banco Comercial y Agrícola. El principal accionista de la nueva institución Norberto Ossa, pues controlaba al menos 178.200 sucres en acciones, “contando 132 de las 190 acciones mayores del banco”. Le seguía la firma Seminario Hnos. con 48.000 sucres, los Durán y los Ballén con 40.000 sucres, L. Sánchez Quintanar con 12.00, Nicolás Morla con 9.600 y Antonio Flores, F.O. escudero y Emilio Bonifáz con 8.000.
Doctor Antonio Flores Jijón, hasta la posesión del elegido, ausente en el exterior, ejerce el poder Ejecutivo el Vicepresidente de la República, Dr. Pedro José Cevallos. Julio 1- agosto 16 de 1888. Presidente Constitucional (Periodo de 1888-1892) agosto 17 de 1888- junio 30 de 1892.
“El Sr. Carbo Presidente del Senado, presentó un proyecto de decreto, en honor del Presidente Juárez, por haber derribado, con heroísmo el Gobierno Imperial, y haber restablecido las instituciones republicanas, en la hermosa Nación, que antes fuera del poderoso y opulento Anhuac”. Este proyecto, aprobado por unanimidad en el Senado, fue bastante combatido en la Cámara de Diputados, principalmente por el Diputado Antonio Flores, que censuraba al ilustre Juárez, por el fusilamiento de Maximiliano. En dicha Cámara se encarpetó el proyecto; y habiéndolo sabido el Presidente del Senado, nombro en comisión a los Senadores Angulo y Mestanza, para pedir lo discutieron. Así se logró su aprobación”.
D. Antonio Flores, nuestro ministro en Cuaspud, iba de Ministro a Roma; y en su tránsito, hubo de detenerme en Paita: a su llegada, atumultuase el pueblo contra él, con motivo de la actitud del Gobierno Ecuatoriano.
Miembros de la Junta o Asamblea que designo Presidente Interino a García Moreno.
En enero de 1869 el Presidente de la Asamblea, Rafael Carvajal. Antonio Flores. 
El Ministro del Ecuador  en Washington Dr. Antonio Flores, (el mismo que en 1862, contrató en París los primeros hermanos para el Ecuador).
Al visitar detalladamente los talleres establecidos por los hermanos en Westchester, quiso extender este beneficio al Ecuador  su Patria. Escribió a García Moreno, el cual de inmediato ordenó al Dr. Flores, recabara de los superiores la organización de un plantel similar en Quito. Después de grandes instancias, el Diplomático firmó el contrato el 9 de noviembre de 1871 juntamente con el hermano Teliow. El 12 de enero de 1872, el Hno. Alpinian y el Hno. Laurent organizan su comunidad en una casa comprada al Sr. Manuel Navarro. En otras construcciones ya existentes se alojan los obreros comprometidos en Nueva York y comienza la obra. En el mes de Febrero, el Hno. Conaldo, de nacionalidad Irlandesa, sucede en el cargo de Director del Protectorado al hermano Teliow, quien se ausente a los Estados Unidos. Con el Colaboran los Hermanos Dorotheus of Jesús de Norteamérica, Alpinian de Alemania, Dagan de Canda, y Lorenzo de Francia. 
Nació en Quito 23 de octubre de 1833
Doctor en Jurisprudencia Min Plen en Colombia 1863
Min de Hacienda 1865
Min del Ecuador  ante la Santa Sede 1866
Min Residente Inglaterra Francia-Roma-1864-1865
Diputo por Pichincha 1867-1868-1883-1884
Vicepresidente cámara de Diputados 1867
miembro Correspondiente Academia Española
EE. I Min Pl en España y Francia 1885-1894
Comandante General de la División de Reservas 1883
EE. I Min Pl en el Perú 13 de agosto de 1868
Presidente de la República 11 de junio de 1888
Caballero Gran Cruz Orden de Pio IX 1891
Presidente Congreso Jurídico Ibero americano 1892
Falleció 30 de agosto de 1915


También por aquella época publicó una novela que tituló “El Talión” en el Mercurio de Valparaíso.
Don Antonio había heredado de su padre el ser, como afirma Don Antonio José de Irizarri, “amabilísimo en extremo generoso, amigo de sus amigos y muy indulgente con sus mismos enemigos a quienes trataba con una bondad que ya pecaba de excesiva”.
Llegando a Quito, después del triunfo obtenido en Guayaquil, García Moreno dio plenos poderes el doctor Antonio Flores para que se entendiera con Mosquera y le pidiera una explicación de la Proclama que había lanzado, manifestando su hostilidad contra el Gobierno del Ecuador .
Flores cumplió su misión delicada y difícil, con mucho tino, y logró se formularan un proyecto de tratado de paz, amistad y alianza.
Pero, Mosquera variable, renunció a ese proyecto y siguió su plan de echar bajo el gobierno de García Moreno.
En 1859 desafió a Mosquera, valiéndose del Ministro de Chile Don Joaquín Godoy, y del Ministro del Brasil, Barbosa de Silva.
En 1860 presentaba en la Cancillería francesa sus credenciales de Encargado de Negocios del Ecuador.
En junio del 61 le encargaba García Moreno Conseguir del Gobierno del emperador Napo León III dos mil armas de precisión una batería rayada de cañones de montaña, 2000 vestuarios completos para el ejército y algunos cañones más; con plazo largo para el pago. Flores, como en todos los casos, desplegó suma actividad y consiguió todo lo encargado en la forma más satisfactoria.
Para mejorar en el Ecuador  las enseñanzas de la niñez, gestionó y logró contratar a los hermanos de las Escuelas Cristianas a fin de que se pusieran al frente de los establecimientos educacionales para niños.
Se hallaba desarrollando varias gestiones tendientes a hacer efectivos y más estrechos los lazos de amistad del Ecuador con el Imperio Francés, cuando en agosto de 1861 recibió el nombramiento de Agente fiscal en el Reino Unido de Gran Bretaña, ante cuyo gobierno daba presentar también sus cartas que le acreditaban como Encargado de Negocios.
Inmediatamente se trasladó a Londres. El Doctor Flores quedó algún tiempo más en Francia, en cuya Corte se le guardaban especiales atenciones. El 16 de marzo de 1861 había presentado al Emperador napoleón Tercero las Cartas Credenciales de Ministro Residente. La Ceremonia se efectuó en el Palacio de las Tullerias.
De París Nuevamente pasó a Londres, para concluir algunas cuestiones que había dejado pendiente y para presentar a las Soberana del Reino Unido de Gran Bretaña la carta que le dirigía García moreno nombrado al Dr. Flores como Ministro Residente y rogándole fuera reconocido en esa categoría. Ministro de Relaciones exteriores del Ecuador  era entonces el Doctor Carvajal. Su majestad la Reina le recibió en Buckingham Palace el 28 de febrero de 1865.
El presidente acordó pues, nombrar al Dr. Antonio Flores Jijón, Ministro ante la santa Sede para tratar de esta importante cuestión
El 25 de mayo de 1864 el Dr. Pablo Herrera, Ministro de relaciones exteriores, dio al Dr. Antonio Flores las instrucciones para el cumplimiento de su ardua comisión. En los primeros días de Octubre de 1864 el Dr. Antonio Flores al Dirigirse a Europa y pasar por Paita, fue víctima de una asonada y cúmulo de insultos y agresiones de los urbanistas emigrados al Perú.
Este llegó a Roma en dicho mes de Octubre de 1864 y se apresuró en presentar sus credenciales.
El 30 de septiembre de 1865 se celebró el convenio adicional al concordara, que lo suscribieron Flores y Monseñor Tevani, relacionado con la distribución de diezmo.  
Este convenio fue la aprobación de los trabajos de la comisión mixta reunida en Quito el 3 de abril anterior.
Flores estaba en Londres encargado de la comisión Fiscal para la conversión de la deuda pública inglesa; cuando recibió repentinamente la orden de trasladarse a los Estados unidos, en donde se le dio una licencia, sin que la solicitara.
Estando en Washington como Plenipotenciario, contrajo Don Antonio matrimonio con la distinguida y bella dama cubana Doña Leonor Ruiz de Apodaca cuando esta hermosa jovencita, educada en los Estados unidos Contaba solo 22 años de edad.
A raíz del asesinato del Presidente, se proclamó algunos lugares el nombre del Dr. Antonio Flores para sucederle; especialmente se interesó en esta candidatura el General Manuel Santiago Yepez, Comandante Militar de Guayaquil.
Don Antonio recibió esta noticia de su candidatura con satisfacción y puso mucho interés con ella. Decidió pues, salir inmediatamente de los Estados Unidos y volver a la Patria.
Llegó al Ecuador, acompañado de su esposa, Doña Leonor Ruiz, el 16 de <Septiembre de 1875.
Llegado a Guayaquil se dirigió a su hacienda “La Elvirita” allí probablemente, escribió su programa de gobierno, que lo presentó el 17 en nuestro puerto principal y salió después con su mujer para Quito. Llegaron a casa de la madre de Don Antonio.
En ese año de 1875 se fundó en Quito la Academia de la Lengua correspondiente de la Real Academia de Madrid.
Don Antonio Flores fue designado entre los premios Académicos del Ecuador, en compañía de Don Juan León Mera, Don Julio Zaldumbide y Don Pedro Fermín Cevallos.
El programa de Gobierno del Dr. Flores cayó muy mal en muchos grupos del partido conservador, pues encontraban que implicaba una censura de los procedimientos hacendarios o económicos del gobierno de García Moreno.
Otro grupo de conservadores reunidos también en casa del Obispo de Riobamba, para tratar de la Candidatura presidencial, recogieron votos y el Dr. Flores obtuvo la mayoría; pero allí mismo se lanzó el nombre del Dr. Luis Antonio Salazar hermano del General que ejercía el Ministerio de Guerra y que había sido Presidente de la corte suprema. Algunos votaron por Don Vicente Piedrahita y por el Dr. Rafael Carvajal y otros ciudadanos eminentes también tuvieron votos.
No obstante la mala impresión recibida por el Dr. Flores cuando en su viaje de Guayaquil a Quito, en compañía de su esposa, fue insultado por un motín liberal que apoyaba la candidatura de Borrero y trató de vejarlo personalmente, Don Antonio mostraba optimista y creía en el triunfo de su candidatura por la división de los conservadores entre partidarios de Salazar y de Sáenz.
Sobreviene entonces la separación del Dr. Don Francisco Javier León que a raíz del asesinato de García Moreno, había asumido el Poder, conforme a lo dispuesto en la Constitución Vigente, y quien dio el decreto de elecciones para Presidente de la República el 18 de agosto de aquel año.
Flores creyó que esto ayudaría al triunfo de su candidatura; pero en realidad, dicha separación del Dr. León tuvo por objeto favorecer la candidatura de Borrero. Flores resolverá renunciar a su candidatura. Acaso influyó también para esta decisión el nombramiento de Ministro de los Interior de Don Manuel Ascasubí, que no simpatizaba con Flores.
El 15 de octubre de 1875 Don Antonio mandó a Don Juan León Mera, pidiéndole la hiciera publicar su renuncia.
Mera no quiso publicar esta renuncia; prefirió esperar el resultado de las elecciones para darla a conocer.
Efectuada estas, Borrero obtuvo cerca de cuarenta mil votos, mientras por Flores solo hubo dos mil ochocientas treinta y seis.
A poco de casado, a punto de dar a luz el segundo fruto de su amor, la hermosa antillana, su compañera, se despidió del amado para siempre. La pasión de Flores poeta también y hombre sentimental, denuncia uno de los dechados de felicidad que no reconoce linderos ni en la tumba. Muerta la esposa, a la que entregó al cementerio de Quito, ala que guardó bajo mármol.
La mujer del Dr. Flores, Doña Leonor murió de 24 años de edad, el 16 de octubre de 1876. Todos los que la conocieron, dicen que era una jovencita de gran belleza. Falleció en la casa de la merced de don Antonio, Doña Mercedes Jijón, un año y dos días después de la llegada de los dos al Ecuador.
Don Antonio transido de tristeza en la soledad de su hogar, dio rienda suelta a sus íntimos sentimientos, y dotado como era de facultades poéticos, compuso un bello y triste poema: “A la memoria de la Señora Leonor Ruiz de Flores”, y lo publicó en Quito, en 1877.
El 11 de Diciembre de 1877 fue allanado su domicilio en Quito; y un grupo de soldados le arrestaron por orden del General Urbina y le condujeron al cuartel de un batallón. Al cabo de cuatro días y habiéndose notificado la orden de destierro a Colombia providencialmente logró evadirse de la prisión y se asiló en la Legación de Francia.

El Ministro Francés le ayudó a preparar su viaje al exterior. Don Antonio y sus dos hijitas salieron del país con rumbo a los Estados Unidos. Se estableció en New York, a los comienzos del año 1878.
En la soledad y amarguras del ostracismo, lleno de melancolía, compuso varias poesías; y se dedicó luego al estudio.
Se puso a escribir acerca de la Legislación norteamericana sobre naturalización de los extranjeros. Fruto de ese concienzudo trabajo es el libro titulado “La Naturalización en los Estados Unidos” por Antonio Flores. Ex Plenipotenciario del Ecuador  en Colombia, Chile y Perú, antiguo Ministro de la misma República en Londres París, Roma y Washington Miembro correspondiente de la Academia española etc. 1881 New York Imprenta de las Novedades.- a dos columnas, 83 páginas.
En 1883, poco antes de regresar al Ecuador, llamado por el Gobierno Provisional de Quito que venía combatiendo la dictadura de Veintimilla, para que formara parte del Gobierno de la Restauración, publico en New York en la imprenta de “Las Novedades”, ese libro escrito con el más patrióticos entusiasmo y con la mayor variedad Histórica “El Gran Mariscal de Ayacucho”.
En ese mismo año, ultimo de su destierro, que duró cinco años, publicó el folleto titulado “Isidorito”, “Un ángel en el cielo y el Pastero en la tierra de un ilustre vástago”. Es una sentida necrología del joven sobrino, hijo de su hermana Josefina. En él veía además de un futuro hijo, su orgullo, su esperanza….un consuelo…el báculo de su vejez el amparo de sus dos hijas huérfanas”.
El 5 de mayo se le presento una nueva dificultad con la noticia de que le fue comunicada por el Capitán del Puerto, Don Marcos Aguirre, de que Don Antonio Flores estaba a bordo del vapor “Bolívar” que acababa de llegar de Panamá. El capitán del Puerto dio los pasos de estilo para obtener del comandante del Buque le extracción del Sr. Flores; pero el comandante del “Contance”, buque de guerra inglés, a quien el capitán del “Bolivia” comunicó este incidente, se opuso enérgicamente a que se permitiera la entrega del señor Flores, considerándole bajo amparo de la Bandera Inglesa; y no solamente se opuso a esto, sino que le proporcionó una lancha a vapor, tripulada por marineros de su buque, en la que se le condujo al día siguiente hasta Samborondon, donde estaba gran parte del ejército restaurador”.
El ataque principal se verificó en la línea dl cerro de Santa Ana. Allí estaba el Dr. Antonio Flores que a las cinco de la mañana, al frente de las tropas que mandaba, se lanzó con valor y entusiasmo hasta coronar el centro de la línea enemiga, el 9 de julio de 1883.
Iniciando el combate el cuerpo de reserva recibió orden de avanzar, la cual se cumplió con tanto arrojo, que pocos minutos después, la Reserva era vanguardia pues esos héroes jóvenes se disputaban el honor de morir en las primeras filas, y hartos esfuerzos que hicieron al principio del combate para obedecer a los jefes que refrenaban su natural arrojo. El Dr. Antonio Flores, así, que no puedo contenerse, y dejando su puesto a cargo del Sr. Coronel José Sotomayor y Nadal, avanzó a la vanguardia. Igual cosa pasó con el Regimiento Sagrado”.
“En tres horas y media de combate un ejército ardoroso y patriota ha vencido posesiones reputadas hasta hoy como intomables y ha manifestado que no hay imposible para aquellos a quienes anima el fuego sagrado del amor a la patria”.
El 26 de septiembre de 1883 se verifico la elección de los Representantes de las diversas Provincias para la Asamblea Nacional, que iba a ser la Quinta Convención de Quito.
El Dr. Antonio Flores fue elegido como uno de los Diputados por la Provincia de Pichincha.
La Asamblea Inauguró sus sesiones el 11 de octubre, con la concurrencia de 62 Diputados, de todos los partidos y tendencia políticas.
El Dr. Antonio Flores Abogó porque se concediera el voto a las mujeres, en igual condición que a los hombres, en las elecciones populares.
Caamaño no tuvo inconveniente en captar el honroso cargo y lo recibió agradecido. El Presidente amplió la representación diplomática de Flores, con instrucciones especiales para que presentara sus Credenciales ante los gobiernos de Francia, Gran Bretaña, España, Portugal, Alemania, Suiza y los Estados Unidos de América.
Don Antonio flores partió para Europa, con esta segunda misión diplomática en los últimos meses de  1884, con el objeto primordial, como él mismo lo dice de: “Difundir los intereses nacionales del Ecuador, la abolición del diezmo y la disminución de censos”.
El Vaticano, con su sabia política de no apresurarse a resolver los asuntos graves sin agotar las informaciones y el estudio necesario, dando muchas prendas para lo futuro al Dr. Flores convino con él en que quedará pendiente la resolución definitiva del asunto.
El Dr. Flores salió de roma dejando como Encargado de Negocios a su Secretario Don Leónidas a. Larrea.
Antes de salir de Roma el Dr. Flores trató también con el Secretario de Estado del Vaticano del asunto de Censos.
Doce años más tarde en 1894 publicó el Dr. Flores, en París, en la Imprenta de Garnier Hermano, un importantísimo libro de 85 páginas titulado “El Concordato Ecuatoriano”.
De Roma pasó don Antonio Flores a Madrid. El antiguo tratado existente con España había sido roto por la guerra y alianza del pacifico en 1866. La guerra era entre el Perú y la Madre Patria. En 1867 se obtuvo una suspensión de hostilidades “que se prolongo indefinidamente mientras, a petición de los Estados Unidos, se reuniesen en Washington los Representantes de las Potencias Interesadas”. Celebro por fin, dicha reunión en 1871, en que quedó firmado un convenio de tregua indefinida y general entre los beligerantes, el 12 de abril de aquel año, Representante del Ecuador  fue entonces el doctor Antonio Flores.
Gracias a las inteligentes, sagaces y activas gestiones diplomáticas, el 28 de enero de 1885 logró suscribir en Madrid el tratado de Paz y Amistad con España, en términos muy satisfactorios. Este pacto fue aprobado por Decreto del Congreso ecuatoriano, dictado el 25 de junio del mismo año.
De Madrid pasó a Lisboa en donde procuró también estrechar los lazos de amistad con la Nación portuguesa.
Por los datos que me sido dado conseguir en Mayo de 1885 partió para Estados unidos. Vuelto a Europa, cumplió las instrucciones de nuestra Cancillería y desplegó muy atinadas gestiones para aumentar y perfeccionar las buenas relaciones con la Gran Bretaña, particularmente en materias financieras y comerciales.
De Inglaterra pasó a Francia y el 15 de febrero de 1887 firmó en París el contrato con el Superior de la Comunidad Salesiana para que se estableciera en el; Ecuador  el Instituto creado por Don Bosco, con quien personalmente había gestionado ante el Arzobispo Señor Ordoñez el envió de  Salesianos a nuestra Patria.
El mismo año de 1887 escribía en francés y mandaba publicar en Quito, el folleto “Refutación de la Reforma Religiosa en el Ecuador” obra de la que me ocuparé más adelante.
Con el Gobierno Francés tenía antiguo excelente relaciones, que en esta nueva misión procuro y consiguió estrechar para nuestro país de modo muy ventajoso. Hallaba en parís, cuando en 1888 fue llamado al Ecuador, pues se le notificó que había sido elegido para la Presidencia de la República. Al ser notificado de esta elección, Don Antonio inmediatamente se excusó de aceptar el honroso cargo; pero el sumo Pontífice león XIII, por medio del cardenal Rompolla, influyó en el ánimo de flores para que se inclinase ante este designio de la Providencia y aceptase el alto cargo que desde el Ecuador  le instaban  aceptar.
El Presidente Caamaño lanzó el nombre del dr. Antonio Flores com el ciudadano mas digno de sucederle en la Presidencia de la República. Esta candidatura no impuesta pero auspiciada por el Gobierno, fue recibida con frialdad por el público; los conservadores juzgaban a Flores poco afecto de sus ideas religiosas y no olvidaban el programa político que fue rechazado por ellos en 1875; los liberadores eran enemigos de todo lo relacionado con el General Flores, padre del actual candidato.
Nada querían donde figuraba flores.
El Dr. Don Antonio como he relatado en el capitulo anterior cuando supo en París que había sido elegido Presidente, se apresuró a presentar excusa y solo se resolvió a aceptar el cargo por el expreso deseo del papa León XIII manifestado reiteradamente por medio del Secretario de Estado Cardenal Rampolla.
Otros candidatos a la Presidencia fueron Don Manuel A. Larrea liberal moderado; el General Don Agustín Guerrero, conservador; el Dr. Don Luis cordero, ilustre personaje cuencano, y el Dr. Don Camilo Ponce destacado político quiteño, también conservador.
Llegó a Quito de regreso de Europa el 13 de agosto de 1888 cuando estaba encargado del poder Ejecutivo el Vicepresidente Dr. Pedro José Cevallos salvador.
Tenía entonces el Dr. Flores 55 años de edad. El 17 de agosto se posesionó del Mandó con gran solemnidad, en la catedral metropolitana y allí mismo, el Congreso asistente en corporación le recibió el juramento constitucional. El 10 de agosto, en su sesión ordinaria el Congreso había reconocido y declarado legal la elección por los 29.555 votos de ciudadanos que elevaron al poder.
Trece días después de haberse posesionado del cargo de Presidente y haber jurado la Constitución en las elecciones y porque “apenas dos semanas de mando ha bastado, decía para convencerme mas y mas de la sobra de Justicia que tuve para excusarme desde Europa de aceptar el cargo.
La Legislatura reunida en Congreso Pleno, rechazó la renuncia por unanimidad de votos. Pero quedó este raro ejemplo en la historia ecuatoriana de desprendimiento de la alta dignidad legalmente conferida a un ciudadano; declarado el Congreso que consideraba ofensiva a la Nación la insistencia de Flores, este tuvo que inclinarse ante la voluntad de los representantes del pueblo.
La contextura nerviosa, las líneas de fino trazado en la morbidez pálida de emoción la actitud elegantemente artística, sin la pose ritual, la mirada indecisa y soñadora; las pastillas en delicada ondulación como las de un filosofo y poeta de la época en que barba hermosa vegetación humana se utilizaba para gallardía viril”.
“En las relaciones cuotidianas era un hombre encantador, diferente a las insinuaciones de la amistad, sabroso conversador, ingenuo y chispeante, sin faltar jamás a los cánones de urbanidad.
Tuvo el Dr. Flores que solicitar un crédito de 10.000 sucres para los gastos de participación del Ecuador  en la Exposición Universal de París, cuya concurrencia había ofrecido cuando estuvo en Francia a fin de nuestro país no quedara opacado por la presentación de otros de América y asegurarse el buen nombre para sus productos comerciales. El senado negó el otorgamiento de fondos, porque la mayoría consideró que dicha exposición en 1889 trataba de celebrar el primero Centenario de la Revolución Francesa. Jefes de esa oposición a la concurrencia del Ecuador  fueron Matovelle, Ponce y Enríquez. Hubo hasta dos pastorales de Obispos que trataron del asunto. En Cuenca se hicieron publicaciones terribles contra la concurrencia del Ecuador  a la exposición Universal.
Felizmente en Guayaquil entre comerciantes e industriales se levantaron los fondos que el Gobierno no pudo dar y concurrió, nuestro país con honra a ese certamen, este ambiente de intransigencia y de oposición el plan de gobierno; la falta de cooperación de muchos ciudadanos que no querían prestarse a colaborar, causaron muy desagradable impresión en el ánimo del Presidente que pidió al Congreso permiso para ausentarse del territorio ecuatoriano “en el caso eventual de que así lo exigieren los intereses del territorio ecuatoriano “En el caso eventual de que así lo exigieren los intereses de la República y el notorio quebranto de su salud”. Negada la renuncia el Presidente los primero que hizo fue ir personalmente al Panóptico o Penitenciaria Nacional para indultar a 43 presos políticos del régimen anterior, una vez terminadas las sesiones del Congreso, Flores concedió amnistía a todos los ciudadanos que se encontraban expatriados o escondidos por hallarse implicados en conatos revolucionarios y trastornos políticos ocurridos anteriormente.
Flores conocía la situación económica de la mayor parte de las naciones de América y la comparaba con la del Ecuador. Todo esto se puede ver en la carta dirigida por el a su Ministro de Hacienda y en los Informes y otros documentos oficiales que tenia buen cuidado de poner en conocimiento del congreso.
Un extenso estudio sobre estas materias publicó en Quito, en 1886 con el título de “Conversión de la Deuda – Anglo Ecuatoriana”.
El Dr. Flores publico entre otros folletos: “Conversión de la deuda Pública; Derechos y créditos Públicos; Ventajas del Crédito Público”. Fuera de estos escritos, en sus Mensajes a los congresos Extraordinarios, hay los mas prolijos análisis de esta fundamental cuestión de la economía nacional.
Con el contratista Sr. Marco J. Kelly tuvo el Dr. Flores contactos, pues estaba el Presidente muy empeñado en que cumpliera su compromiso de la construcción del ferrocarril de Yaguachi a Chimbo.
Con este mismo objeto entabló conversaciones con el Sindicato que encabezaba el Sr. Conde d´Oksza.
Flores pidió un informe de lo trabajado por Kelly al Director de obras Públicas que era entonces el Padre Menten (Juan B.) quien se acompaño para la inspección de los trabajadores con el Ingeniero Adolfo Gehin.
El 9 de mayo de 1890 remitió el Ministro de Hacienda Dr. Francisco Campos, el apoderado del conde d’Okasza, Jorge Swieykowki el texto del proyecto de un contrato que abarcaba, no solo la conversación de la Deuda externa sino también la contraída en el Ecuador  para el Ferrocarril, a fin de  que el Presidente lo presentara la Congreso Extraordinario que había sido convocado por el poder ejecutivo para el 15 de dicho mes de mayo.
Rara vez, en los anales ecuatorianos, dice el historiador Robalino Dávila se ha presentado una exaltación mayor de los ánimos provocada por esta clase de proyectos de orden financiero.
Es que el odio de los conservadores a Flores aprovecho la coyuntura de que en los asuntos del ferrocarril y obras Publicas estaban mezclados miembros de familia Flores, como los Stagg, sobrinos del Presidente, a quienes detestaban varios hombres de negocios  de Guayaquil. Flores no era responsable de que los Stagg tuviesen relaciones con el conde d’Oksza. Hubo manifestaciones populares en Guayaquil, y la campaña de prensa contra los proyectos financieros arreció de manera muy notable. Camilo Ponce en un nuevo periódico “El Fenix” era uno de los mas recalcitrantes y agresivos contra los proyectos económicos de Flores.
Uno de los ataques más violentos de los enemigos de Flores se formuló en una hoja suelta con el título de “La Argolla”. Contenía una serie de preguntas insidiosas de sarcásticas alusiones a diversos hechos del Presidente.
Esta era muy probablemente obra del Dr. Camilo Ponce. Después apareció un folleto tremendo que reprodujo la hoja suelta. El folleto parece que fue redactado por un sobrino del Dr. Camilo que venia trabajando por la candidatura a la Presidencia de la República y fue derrocado en las elecciones de enero.
El Dr. Antonio Flores replicó estos ataques en un folleto que se titula: “Nuevo Reto a mis Calumniadores”. (Imprenta la Novedad Quito 1892).
La famosa “Argolla” surgió del hecho de que en la antigua Compañía del Ferrocarril y en algunas obras públicas de Guayaquil, desde antes de que actuara en el Gobierno Don Antonio, eran funcionario o empleados sobrinos y otros parientes de Flores. Mas finalmente, en Mayo de 1891 don Clemente Ballén, Cónsul del Ecuador  en París, pasó a los demás cónsul ecuatorianos en Francia una circular para comunicarles que, por Decreto Legislativo del 22 de agosto del año anterior se había aprobado la concesión al conde d’Oksza de la construcción del ferrocarril de Chimbo a Riobamba; pidiéndoles al Cónsul General prestar todo apoyo a Oksza.
Pero Camilo Ponce, Miembro del Consejo de Estado, hizo una y logró que este declarara resuelto el contrato con Oksza, lo había realizado en un banco de mucho prestigio; pero sin el conocimiento previo del Cónsul Ballén; y además y este era el gran argumento de Ponce que no se decía en los telegramas del Sr. Ballén que dicho depósito fue hecho en dinero efectivo.
Era ha ciega campaña política para anular lo que con tanto trabajo y constancia había logrado flores para que fuera hecho la construcción del ferrocarril hasta Riobamba.
Con motivo del precio acordado por kilometro en dicha construcción, se entabló dura polémica entre el Dr. Camilo Ponce que trató muy agriamente al Padre Juan Bautista mente, considerado como Sabio Ingeniero al que el Gobierno le había dado la dirección de obras Públicas.
El folleto del Dr. Ponce fue refutado por Don Clemente Ballén, que fue hasta candidato a la Presidencia de la República; y por el Dr. José María Borja, hermano del Dr. Luis Felipe. La refutación de Ballén es clara, bien razonada y podía decirse que era contundente.
Comenzó a publicarse “La Estadística comercial”, bajo la dirección del  inteligente conocido escritor Don Numa  Pompilio Llona, en 1888.
Desde 1865 el Dr. Antonio Flores auspiciaba una tercera forma de partido político intermedio entre el Conservador y el Liberal.
Partido Nacional de principios progresistas, fomentador de la concordia en beneficio de la República, era el ideal de Flores.
Tal había sido su anhelo expuesto como programa  político, al tratarse en 1875 su candidatura de la Presidencia, que fracasó por haber prematuramente publicado sus ideas al respecto, como propósitos de acción. En 1888 volvió a lanzar, con más discreción, esta iniciativa, a la que llamó Unión Republicana, y que se conoce como el Progresismo.
Prueba de este espíritu pacifista y tolerante le dio el Dr. Flores, a poco de haber asumido la Presidencia de la República, al ofrecer por medio del Cónsul ecuatoriano en el Callao al general Don Eloy Alfaro una Plenipotencia “en el país que elija o el cargo que sea de su satisfacción anunciándole así mismo la cesación de hostilidades, olvido de las ofensas y la iniciación de sólida amistad en beneficio del desventurado Ecuador. 
Alfaro contestó, por medio del referido cónsul en estos términos “El olvido de las ofensas en lo de menos, que el primordial objeto es el de la felicidad de la Patria; que la amistad solida puede también efectuarse, si concurren todas las circunstancia a ella encaminadas; pero que me es muy doloroso se propagan estas cosa, anteponiendo ofrecimiento de empleos.
1.- contestación a la Legación-Ecuatoriana Valparaíso, Marzo de 1854
2.- Segunda Contestación a la Legación Ecuatoriana residente en Lima, Valparaíso 1854.  
3.- Discurso al suceder en la Academia nacional del Ecuador  a Mr. Sebastián Wisse Quito 1863
4.- La Ley de Bancos Quito 1867
5.-El Reino de Quito Santiago 1870
6.-A la Memoria de la Sra. Leonor Ruiz de Flores Quito 1877
7.-Refutacion de “La Reforma Religiosa en el Ecuador” Quito 1877
8.- La Naturalización en los Estados Unidos New York 1881
9.- Las Letras españolas en los Estados Unidos Quito 1884
En 1858, es decir cuando era joven de 25 años y regentaba la Cátedra de Historia Universal en el Colegio Nacional de San Carlos, se puso a traducir del inglés la obra del escritor alemán Jorge Weber, para que sirviera de texto de enseñanza en el curso que dictaba.
Viendo los errores y deficiencias del libro de Weber, propuso escribir un texto propio, y una vez terminado lo imprimió en Lima a fines del referido año.
El libro obtuvo el mejor éxito. Agostada la primera edición, se hizo una segunda, cuyo título es el siguiente: “Curso de historia antigua, desde la creación del mundo hasta el triunfo del Cristianismo, y la traslación de la Silla Imperial de Roma a Bizancio, por Antonio Flores, Ministro del Ecuador  en la Cortes de Francia y de Gran Bretaña, Abogado de los tribunales del Perú, Miembro de diversas Sociedades Científicas de París, etc. Segunda Edición corregida y aumentada. Besanzon. Imprenta de José Joaquim Grande Rué 14. 1863.
 En el mismo año en que se hizo la segunda edición de la “Historia Antigua”, publicó en Guayaquil, en los números 714-716 de la Unión americana “Elogio de Wisse”, en que resplandece su espíritu benévolo, generoso y en todo buscador de la verdad.
También se publicó en Quito en 1863, el discursó que pronunció al suceder en la academia nacional de Ecuador  al referido hombre de ciencia, ilustre ingeniero y geólogo, Mr. Sebastián Wisse, de cuya vida hace una relación conmovedora.
En Santiago de chile publicó el año de 1880 el corto pero bien documentado libro titulado “El Reino de Quito, según las relaciones de los Virreyes del Nuevo Reino de Granada”, que muestra a las claras al investigador meticuloso, al severo crítico, buscador de la verdad histórica, desentrañándola de la abundante documentación consulado.
En 1882 publicó en Quito un folleto de 93 páginas en 16; con el título del “El asesinado del Gran mariscal de Ayacucho”, y en el Diario Oficial del Ecuador  del 4 de mayo de 1889, No. 49 se publicó un artículo y se reprodujo en pequeño folleto de 26 páginas “El Asesinato Ojeada Preliminar de la Obra”.
Este interesante escrito, tomado de la segunda edición de new York 1883 (en la imprenta de las Novedades) es breve reseña del luctuoso acontecimiento.
La obra extensa completa y bien documentada se publicó en New York a fines de 1883. Esta obra que puedo llamar monumental, contiene con sus 734 páginas una reseña cabal de los hechos y documentación abundante que los confirma. Una segunda edición se hizo en Quito en 1889. Al año siguiente, en 1890 dio a luz en Quito el folleto titulado “Nuevamente Tarqui y Berruecos”, “El Asesinato del General Sucre y el Discurso de Monseñor González Suarez” titula el folleto publicado en París en 1900 “Don Eloy Alfaro Refutado por Documentos Auténticos”. Es el título de un follero publicado por el Dr. Flores en New York en Noviembre de 1886 y reproducido al año siguiente en Quito”.
“Para la Historia del Ecuador “Quito 1891  4 XV 250-278 pág. De documentos. Ademas: apéndice 1-XII y Documentos A-ÑÑ.
Folleto en 8º. De 30 páginas, titulado: “El Ecuador  y el Dr. Pedro Moncayo. Admajus diaboli gaudium”. Se publicó en Quito en 1871.
Antonio Flores escribe un folleto, firmado por “Los Ecuatorianos” es una admirable defensa de García Moreno contra los ataques y diatribas de Don Pedro Moncayo que aspiraba a la Presidencia de la República apoyado por grupos liberales.
Antonio Flores “El concordato ecuatoriano” . Paris 1894.- 8º. 85 páginas.
El Dr. Flores refuta el folleto publicado por el Presbítero Dr. Alejandro López, quien, para defender al obispo Ordoñez de algunas de sus actitudes políticas atacó duramente al Dr. Flores.
José Modesto Espinoza, Ministro de lo Interior y Relaciones Exteriores en 1885, bajo la presidencia del Sr. Caamaño, publicó en 1893 un folleto de 9 páginas titulado “El Memorándum del Sr. Don Antonio Flores”. Este folleto fue escrito para contestar al Dr. J. Alejandro López que estaba haciendo la defensa del Arzobispo falleció entonces Dr. Don José Ignacio Ordoñez.
El Memorándum se refería a la “Nueva Versión del Concordato”. Se publicó dicho Memorándum en el No. 136 del Diario Oficial como Documento remitido por el Plenipotenciario Dr. Antonio Flores. El Dr. J. Modesto Espinoza afirma que dicho documento “no llegó a manos del Sr. Caamaño ni a las mías”. Y por consiguiente no fue archivado de una manera legal antes de comenzara el período gubernativo del Sr. Flores.
Otro folleto publicó en Niza, en mayo de 1900, con la más enérgica Protesta; por la circular del Ministerio de lo Interior; fechada el 28 de Marzo de 1900, con fragmentos de una carta particular del Dr. Flores al Presidente Sr. García Moreno, respecto de las Galápagos y de la deuda pública cuyo pago se encontraba atrasado.
En 1895 publicó el Dr. Flores, en París un folleto titulado “Documentos Justificativos de su Manifiesto sobre su ninguna injerencia en el asunto Esmeralda”.
En su folleto el Dr. Flores, con su método de siempre y con la reproducción literal de documentos, cartas, y telegramas deja probado su ninguna participación en el obscuro, triste y vergonzoso asunto del “Esmeralda”.
En Niza, en donde vivía retirado, publicó en 1899 un folleto de 15 páginas, con el título de “El Supuesto proyecto de enajenar las Islas Galápagos y el Tratado Franco-Ecuatoriano de 1888”.
Otra airada protesta publicó el Dr. Flores en Biarritz, en junio de 1906 contra la perpetración de ese nuevo crimen “Las lecciones de Historia del Ecuador  para los Niños” por el ese nuevo crimen “Las lecciones de Historia del Ecuador  para los Niños” por el que cometió antes del asesinato y que se ha jactado de él en documentos públicos hasta doce años después.
Impulsó al Dr. Antonio flores a escribir esta enérgica Protesta, por la “Lecciones de Historia del Ecuador, declaradas texto de enseñanza. El autor Roberto Andrade había publicado en la revista Masónica de lima, en febrero de 1887, un artículo en el que decía: “Yo contribuía derribar a Gabriel García Moreno y le di un balazo en la frente”.
En realidad la obra de Andrade, que fue declarada texto de enseñanza, en una síntesis crónica de acontecimientos ocurridos en el Ecuador.
La santa Sede y el Presidente del Ecuador  II 1889 Quito 8º. 7pp.
Contiene este folleto el oficio enviado por el Ministro del Ecuador  ante la Santa Sede, Don Leónidas A. Larrea, en el que se da cuenta de nuestra Cancillería de que el órgano del Vaticano “L” observatore Romano” había publicado el orden de su santidad el Decreto Legislativo que organiza los Vicarios Apostólicos en el Oriente de la República; la carta del Sr. Presidente Flores al Padre santo y la respuesta, del soberano Pontífice. La publicación L’Observatores trae el título de “Una Republica verdaderamente Cristiana.
En 1889 publicó en Quito un pequeño libro de 46 páginas titulado “Derecho Público- Inmigración China”.
Este concienzudo trabajo se inicia con una carta dirigida el 23 de octubre al Ministro Dr. Don Carlos R. Tobar, en la que le manifiesta que quiere añadir a la defensa que ha hecho en el Diario Oficial un distinguido jurisconsulto del decreto del 14 de septiembre contra la inmigración china, algunos fundamentales mas de  aquella medida, una vez que se ha controvertido su legalidad por la prensa.
Aprendices de este libro es el trabajo titulado “Legislación sobre el extranjero” estudio que  había sido publicado por primera vez en Londres en 1873. Esta es la parte más importante del libro.
Cuando se hallaba en Santiago de Chile publicó un estudio titulado “Los Mormones a los Santos del Ultimo día”; con motivo de una propaganda que se hacía por la prensa periódica, en la que se hablaba de un proyecto de inmigración de Mormones, expulsados de los Estados unidos por su poligamia y extravagantes creencias, a nuestro Archipiélago de Galápagos. Supongo que el Dr. Flores desvirtuaría esas suposiciones o proyectos de los que no he tenido más conocimientos.
Desde 1867 el Dr. Flores venia publicando una serie de estudios sobre materias técnico-económicos. En aquel año dio a luz en Quito un libro de 54 páginas titulado  “La Ley de bancos y el Informe aprobado por el Senado del Ecuador  en 1867”.
En 1889 publicó una carta de 64 páginas dirigida al Ministro de hacienda y en once números del “El censor” de Guayaquil, un detallado trabajo sobre la Conversión de la Deuda Inglesa, esta obra recopilada en 140 páginas en 8°. Se volvió a publicar en Quito en 1890.
En el mismo año publicó en dos partes un estudio muy documentado sobre crédito y derecho Público Conectados con el están los folletos, publicados el mismo año de 1890 sobre “Conocimientos en los Estados Colombianos de las ventajas del crédito Público y la reorganización de la Hacienda Nacional.
En Niza publicó el 5 de mayo de 1897 los documentos concernientes a los Bonos ecuatorianos sobrantes de la convención, que encerrados en una caja, recibió directamente el Ministerio de hacienda de los Sres. A. Cibbs e hijos, sin que Flores jamás los haya tenido en su poder.
Veamos los antecedentes de esta cuestión en Antonio Flores, “La Conversión de la Deuda Anglo-Ecuatoriana-Segunda Edición, corregida y aumentada, Quito 1890 8º. Mayor, 140 páginas divididas en XXV capítulos”.
El suicidio de la poética chilena Carolina Lizardi La romántica dama le había pedido un soneto al poeta ecuatoriano, quien escribió y le envió a vuelta de correo su “adiós a la Naturaleza”, cuya primera estrofa condensa su pensamiento exagerado pesimismo.
“De eterna duda en el abismo hundido
El alma esclava en la prisión del suelo
Rompe su yugo, y con sublime anhelo
Busca en la muerte libertad y vida”.
El último terceto es frito como una losa tumbal, en donde aparece esculpida por el lapidario, la figura de una dama enlutada que apura el licor de la muerte.
“El ancha copa de venenos en mano
Sin pena, sin placer ni orgullo vano”
Carolina Lizardi se dio muerte apurando una copa de veneno en mano crispada se encontró el papel en que estaba escrito el malhado soneto.
Tenía 21 años de edad cuando en 1854 publicó en la Imprenta Nacional de Santiago de Chile “Cándida Rosa, Leyenda Ecuatoriana” esta pequeña obrita de 15 páginas. “Poesía en un Álbum” dada a luz en la Revista de Lima, en octubre de 1859. “Ultimo Amor” publicada en el mismo año en la misma Revista de Lima. “A una Peruana” poesía publicada allí mismo en 1860.
Una hermosa e interesante descripción de una terrible erupción del Cotopaxi, ocupación en aquellos días, publicó en 1877. Este escrito lo considero como obra de literatura más que científica.
Estaba en New York en 1883 cuando ocurrió el fallecimiento de su Sobrino Isidoro Barriga Flores de 14 años de edad, sobrino a quien quería como a hijo; y publicó el pequeño folleto funerario titulado “Isidorito”.
Dos producciones literarias más encontramos publicadas en periódicos ecuatorianos “Adiós a la naturaleza” reproducción en la palabra de Guayaquil en abril de 1891 y “Ayacucho” en el “Semanario manabita” de Portoviejo en diciembre de 1903; y además tengo noticia de que escribió un extenso poema, inconcluso de carácter serio burlesco, titulado “Las ilusiones perdidas”.
La vida social era intensa en Quito. El Presidente recibía todas las noches a sus amigos. Las tertulias se verificaban en la casa que fue del general Juan José Flores, que heredó su hermana Doña Matilde Flores (Pasaje Drouet). Allí escuchaban la retreta los domingos y cuando esos días concurrían señoras se improvisaban bailes. Otra veces, débanse, de manera sencilla, pequeñas representaciones teatrales con piezas de Moratín. Tomaban parte de esa pequeñas representaciones sus sobrinas las Hurtados. Flores favorecía la actuación de compañías españolas de dramas y zarzuelas. Daba banquetes al Cuerpo Diplomático; y sin hacer derroche de fondos con sencillez cumplía todas sus obligaciones sociales.
El 30 de junio de 1892 terminó el periodo presidencial del Dr. Antonio Flores. Vino Antonio Flores a Lima, donde consiguió enseñar historia antigua en la universidad de san Marcos. Tradujo las lecciones que su profesor le había dado en Francia, a su padre como fruto de su laboriosidad e ingenio, y por fin las dio a la estampa con su nombre y apellido.
El 24 de agosto de 1892 se despidió de la patria y partió para no volver. Con la salud bastante quebrantada fue a radicarse a suiza. En 1900 estuvo en parís donde sufrío un ataque neurálgico
Niza era el lugar habitual de su permanencia desde que salió del Ecuador. Su quebrantada salud sufrió en Niza un empeoramiento. Se vio obligado a buscar la atención de especialista en Ginebra, y allí, “con todos los auxilios espirituales de la Santa Madre iglesia y la Bendición Apostólica” entregó su alma al creador.
Murió del Dr. Antonio Flores Jijón el 30 de agosto de 1915, un año después de mi última visita. Falleció en el Hotel Beav Sejour de Ginebra, a los 82 años de edad.se equivoco, pues el historiador P. Le Gouhir que dice tenia sesenta y siete años cuando falleció.
La enfermera que le asistió, en compañía de las dos hijas del Dr. Flores se hacía lenguas de la bondad, delicadeza y religioso espíritu del paciente. Le calificaba cono “hombre charmant”.