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Gutiérrez Xavier


¿Pero quién es el Dr. Javier Gutiérrez?... El pueblo más bien lo conocía como el apodo del Mariquita, así nominado seguramente por su notorio amaneramiento, o por su varonil hermosura. Pero su coraje, su valor, su falta de miedo, en ningún caso justifica su apodo! En su “informe”, don Ramón Núñez del Arco, cuando anota las filiaciones de muchos de los insurgentes, deja los datos personales de este patriota…”Javier Gutiérrez que recibió en el tribunal Supletorio, criollo, insurgente seductor. En la primera oficial de la Falange Tribuno feroz y sangriento. Sirvió de Relator en aquel tribunal. Se hallo proscrito por bando se presentó ante el jefe y le destino a Guayaquil bajo su palabra”. Este gallardo abogado, doctor en ambos derechos, según el decir del propio Núñez del arco, recibió el calificativo de “Tribuno” porque “convoca al populacho tumultuando y alarmando y que poniéndose a la cabeza, peroraba influyendo la ferocidad, el entusiasmo y la desvergüenza”. El gallardo mariquita, envuelto en su negra capa, en el barrio de San Francisco, tras la muralla anima a Landáburo Alesa, el Limeño indio, para que defienda a la inerme ciudad; e igualmente a Francisco Guzmán el organista y tribuno, a Mariano Calvache, el criollo orador y a todos los capitanes de barrio, que allí se habían juntado para defender a la ciudad, después de los frustrados asaltos! Este criollo de cuajo, con más agallas que la “Chusma” armada que ha empezado el saco, aconseja a hacer barricadas y así logran detener a los zambos de Lima, Santa Fe y Panamá. El Pueblo le conoce por su valor y no falta quien, para animar sus arrestos, desde cualquier lugar le cantan, no por burlarse de él, sino para animarle en sus empeños:
“Mariquita sebastiana,
asómate a la ventana,
para darte la semana,
robando de taita y mama”
El tribuno no se ofende, ahueca la capa como bandera y grita: “¿Viva la patria cachudos!” y tal que un águila de oscura ala se dispara calle abajo, para arengar a los nuevos grupos de paisanos que va encontrado a su paso. El “Comisionado Regio” Don Carlos Montufar les ha devuelto la confianza en sí mismos y es que a partir del 22 de septiembre de 1810, el pueblo, los vecinos de los barrios, haciendo un solo cuerpo se pronuncia por la independencia.