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Hall Francisco

Francisco Hall vino de Buenaventura en el batallón Albino nombre que daban los griegos a Inglaterra en uno de los buques enviados por la Junta de Gobierno de Guayaquil para el transporte de las tropas auxiliares colombianas que iban a continuar la campaña libertaria las que llegaron a las playas de Manabí en mayo y junio de 1821 y fijaron provisionalmente sus cuarteles en el Morro.
El 20 de enero de 1822, Sucre salió con sus tropas para iniciar la campaña libertadora de la Sierra por vía fluvial a El Oro. Paso por Guayaquil el 23 a Machala con el batallón Albión, al mando del coronel Diego Ibarra, del cual formaba parte el ingles Hall, el Paya, el Yaguachi, el Guayaquil y un escuadrón de drogones, adelantando la vanguardia hasta el pasaje. El ejercito patriota trepo los andes y llego a Cuenca el 21 de febrero. Posteriormente se libro el combate de Riobamba y era ocupada la ciudad. El 22 de mayo acampaban las tropas en Chillogallo y el 23 de noche subían al Pichincha. La mañana del 24 de mayo de 1822 se daba la batalla en las faldas del volcán contra las tropas españolas del General Melchor Aymerich, obteniendo el triunfo el general Sucre, sellando en esta forma la independencia del Departamento del Sur de Colombia, lo que hoy es el Ecuador. Tres compañías del invicto Batallón Albión persiguieron la derrota de los realistas españolas y, al entrar en Quito tras ellos, los obligo a refugiarse en el panecillo. El 6 de octubre de 1832 pasaba por Guayaquil y era confinado en Zarumilla y más tarde deportado fuera del Ecuador. Luego por mediación del Cónsul ingles podía regresar otra vez al territorio nacional. Al militar ingles Francisco Hall, discípulo del filosofo de la libertad, Jeremías Bentham, quien lo había recomendado a Bolívar, acogió a la juventud antifloreana y   estableció en abril de 1833 la sociedad el Quiteño libre, que luego se extendió por las demás provincias. Estas entidad publico el 14 de mayo de ese año el primer número del periódico semanal  El Quiteño Libre, órgano de oposición a Flores y a sus Ministros Martínez Pallares, español y García del Rio, colombiano, siendo su editor responsable y redactor el inteligente periodista Ibarreño Pedro Moncayo Esparza y su administrador don Manuel Ontaneda. El Coronel Hall cerebro de la oposición se constituyo en redactor principal de El Quiteño Libre periódico que levanto la voz de protesta después de un silencio prolongado del pueblo desde la época de Espejo. Entre los colaboradores inmediatos estuvieron Manuel Matheus, Pablo Barrera y José Félix Valdivieso. El 19 de octubre de 1833 los conspiradores concurrieron a la plaza Grande según lo acordado, pero los mencionados sargentos lo traicionaron ya que le habían delatado al Gobierno. Cuando el redactor principal de El Quiteño Libre, Francisco Hall con varios jóvenes notaron que aparecían los soldados trataron de regresar pero fue tarde ya que los gobiernistas los hicieron perseguir de la caballería y les dispararon matándolos en una emboscada tendida por los traidores Peña y Medina, cerca del Batallón de Artillería. Para que no sonaran los cascos de los caballos en el empedrado, las patas habían sido envueltas con trapos. A la madrugada siguiente, 20 de octubre, el cadáver del Coronel Hall apareció desnudo y colgando de un farol en la Plaza de San Francisco, expuesto como otros patriotas a la mirada de la gente. Una condolida mujer hizo bajar el cuerpo inerte y las monjas del Carmen mandaron a cubrir su desnudez con el hábito franciscano.
El coronel Franciscano Hall vino a América recomendado por este filosofo fundador del Utilitarismo. Hall, merced a jeremiadas Benthemicas, ascendió a coronel con estimables servicios patrióticos. Cuando los reinosos se deslenguaban voceando que Bolívar era “tirano”, “dictador”, etc., etc., Mr. Hall tuvo el acuerdo de no demostrarse anti bolivariano confeso; también dizque se vino a Quito en procura de buen clima”…se encontró con que Flores lo había apestado. Hall, literalmente asqueado de la politiquería floreal, se refugió en una choza donde la visitaba una zapatera, con consentimientos del marido. Carácter bravío y sincero estaba una zapatera, con sentimientos del marido. Carácter bravío y sincero este de Hall, no aceptaba imposiciones en política: igualdad de los hombre con el DEMOS, nada de providencias y logreros del poder. Choco con Flores: desde todo tiempo, pues este presidente del Ecuador, desde Guayaquil, abril 6 de 1829, escribió a Bolívar delatando que hall se negara a firmar “la representación del ejercito” que el per gañera para el congreso de Ocaña…fueron Hall y el General González los no firmadores. Hall fue el primero el caer. Miope y ex-coronel ingles, había concurrido al motín montado a caballo..Balas y lanzadas lo desmontaron, muerto. La mes nada de Flores dirigida por “el comandante Darío Morales, traidor también, y por otro Comandante Rodríguez, carabinero y todo.
Bolívar fue un lector y admirador de su contemporáneo Bentham y en Quito estuvo ya desde hace algunos años el Coronel Ingles Francis Hall discípulo de Bentham recomendado por este a Bolívar filosofo de afición, hambre desprendido y estudioso que hizo escuela con la juventud que fundó y redacto “el quiteño Libre”, en el mas puro, leal y valiente movimiento intelectual de muestra historia.
El Coronel Hall era un idealista ingles apasionado por los principios de la revolución francesa y la cultura de la ilustración. Hacía en Quito una vida austera de estudioso, formando parte del selecto grupo de intelectuales del Quiteño libre. Ni tuvo ambiciones ni vanidades, fue un alma desinteresada que quiso luchar generosamente por la libertad de un pueblo oprimido por el militarismo extranjero. Estuvo en la Provincia de Esmeraldas, y aprovechando de su conocimiento presento en 1826 un extenso informe el secretario de Guerra de Colombia, en el que se refiere a la situación sanitaria de la región y dice: los entierros han llegado tres diarios y hay pocos habitantes blancos que no padecen habitualmente de enfermedades del hígado y otros males biliosos se aumenta esta desgracia por la escasez, o más bien dicho por la falta total de médicos instruidos y pos las varias preocupaciones que necesitan, en cuanto al modo de curarse”. Fue la hepatitis amebiana la que estaba generalizada en Esmeraldas, como complicación de la disentería amebianas que dominaban en todo el litoral ecuatoriano, causando la diaria mortalidad de que nos habla el Coronel Hall, al que le impresiono la falta absoluta de médicos en el malsano trópico esmeraldeño.
En sus cuatro meses de vida El Quiteño Libre ataco certeramente a Flores, que no se atrevió a encarcelar a sus redactores a Flores, que no se atrevió a encarcelar a sus redactores, dada su posición social y autoridad moral, los nacionalistas quiteños pensaron haber llegado el momento de actuar armando una conjuración, en la que fueron engañados por espías militares a los que se confiaron. La noche del 19 de octubre, que dan el golpe en unos 80 hombres, son acuchillados y dispersados por las calles de Quito. El cadáver desnudo del coronel Hall amaneció colgado de un poste en la Plaza de revoltosos y descontentos antifloreanos. El resto de los conjurados tuvieron que huir y ocultarse de la persecución de los soldados de Flores.
  
Asesinato de Hall
En la mañana del 19 de octubre de 1833, antes de partir Flores con su tropa a debelar la insurrección de Guayaquil, había dejado en Quito a un cuerpo de caballería y ordenado que castigaran a los patriotas de El Quiteño Libre porque trataban de apoderarse de un cuartel para lo que habían comprendido a los Sargentos Peña y Medina quienes sobornarían a los soldados.
A la madrugada del 20 de octubre el cadáver del Coronel Hall apareció desnudo y colgado de un farol en la plaza de San Francisco, expuesto con otros patriotas a la mirada de la gente