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Huayna Capac


Huayna Capac en la segunda invasión por el año de 1475, según computo de los Cronistas mas acuciosos, llega a las fronteras meridionales del Reino de Quito, a Huancabamba, permaneciendo en este lugar algún tiempo hasta regularizar sus ejércitos y proveerse de todo lo necesario para una larga y penosa campaña. De este lugar pasa Tumbez, de donde manda una embajada a Puna, con mensaje de paz; siendo recibidos con señales de beneplácito y agasajados por su Cacique Tumpalla o Tumbala que pedía reiteradamente y con insistencias, le honrara con su visita el Emperador.

 

Tumbala había urdido hábil y astutamente una traición para terminar con el Inca, poniéndose de acuerdo con las naciones vecinas. Huayna Capac creyo en el sinceridad y buena fe de Tumbala y seleccionado un cuerpo de Orejones paso a la Isla siendo recibido con demostraciones de vasallaje. Por negocios urgentes de estado, Huayna Capac regreso a Tumbez, dejando a los avancuzcos y Orencuzcos, para que le siguiesen después; pero una vez estos en el mar, los isleños desataron las amarras de las balsas y perecieron los orejones que constituían la flor del ejercito sureño.
Cuando supo esta vil acción el Inca, se enfureció e inmediatamente, a la cabeza del resto de sus orejones y tumbecinos, se dirigió a la isla para castigar la traición. Los isleños presentaron fuerte resistencia, pero abrumados y cercados por el ejercito sureño, fueron degollados todos los hombres sin misericordia, quedando tan solo las mujeres y los niños. A los Huancavilca, cómplices de esta traición les castigo obligándoles a sacarse los cuatro dientes delanteros. Luego se dirigió a la costa sometió a sus pueblos amistosamente, aunque algunas tribus defendieron sus demonios con valor, como dice Cieza de León (en la segunda parte de la Cronica del Perú): “antes de empezar la conquista del Reino de Quito envió capitanes con fuerzas suficientes a explorar las costas hacia el norte para someter a su imperio a los naturales de Guayaquil y Portoviejo.
Huayna Capac antes de entrar a tierras cañarís se propuso conquistar a los Bracamoros, pero la suerte le fue adversas, como dice González Suarez: “fue obligado a huir precipitadamente, ante la resistencia jibara: fue para los invasores, mas fácil huir de ellos que vencerlos”. “Dejemos a estas rabudis dijo al Inca, porque son indignos de ser nuestros súbditos.
Vuelve su ejército contra los Paltas alzados a la dominación anterior, quienes con siniestras intenciones, enviaron una embajada de paz, con la consigna de asesinar al Inca, que por casual denuncio supo a estas intenciones, y les hizo apresar a los complotados, los mutilo las orejas y narices y les envió como escarmentado, los Paltas se acobardaron y mientras deliberaban la actitud que de patria, el ejercito Shiry formado escuadrones con sus uniformes de “cushmas Negras” y rojos “Chumbillinas” (fajas) atadas sus caballeras con lienzos de diversos colores, según a la parcialidades o Ayllus a las que se pertenecían y bajo las Cushmas una coraza de tela gruesa, acolchada de algodón o lana, donde se embotan las flechas y armas arrojadizas, con cascos de madera fuerte, chapadas de plata y oro, se arrojan con firmeza a la lucha. El General Calicuchima con sus aguerridas divisiones compuestas por los tiquizambis, Moyocanllas y un cuerpo de sus aliados Macas y Agoyanes, Galtes e Hichubambas, forman la vanguardia, a cuyos flancos están los honderos gatazos, Sicalpas y Huiñatucses; al centro están los afamados listo, con los Naubusg, Sanancahuanes, Gompunes, Quincahuanes, Chumugs, Achambos, Quimiags, Cebadas y otros; a la retaguardia los Xuncis, Tahualags y de batidores los clumbis, secaus, y Quishuguares. Calicuchima rodeado de su estado mayor formado, señor de Lican, chamba pacana, lagurima y otros jefes de valor y pericia comprobados.
Tito Cusi Hualpa, Inca Xi, llamado más comúnmente Huayna Capac, fue atacado de viruela en tierra ecuatoriana, y hasta algunos creen que murió de aquella enfermedad, aunque esta última afirmación no nos parece estar muy acertada. Huayna Capac. El Inca Guerrero y valeroso, fue atacado de paludismo al igual que sus tropas cuando se dirigía a castigar a los punás que a habían dado muerte a sus nobles orejones.