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Humbolt Alejandro


A Humboldt, que en 1802 se detuvo algunos meses en Quito, debemos las primeras observaciones metódicas. El da la temperatura media de Quito en 15,6°.
Carta general de Colombia la foja 22 del gran “Atlas geográfico y físico del Nuevo Continente por A. de Humboldt contiene la “carta general de Colombia” (grabada en Paris en 1825), en la escala de 1:7675862. No contribuye mucho de nuevo a la geografía física del Ecuador; pues en las regiones, que comprenden nuestra actual Republica, siguió a Condamine y a Maldonado, salvo la corrección de algunas posiciones astronómicas. Sin Embargo es de importancia, por cuanto Humboldt indica con mucha exactitud los límites de Colombia con el Perú, como existieron en su tiempo.
El “Atlas geográfico y físico del Nuevo Continente” de Humboldt contiene algunos mapas parciales muy interesantes. Así la hoja 10 representa la “Carta de la provincia de Quijos, arreglada sobre las memorias e itinerarios de los Gobernadores de Quijos y de Ávila, y en su parte más occidental según las observaciones astronómicas y geodésicas de Alej. De Humboldt”.
Trae el pensamiento alemán a nuestro país en 1802.- vienen el romanticismo a la América, el aprecio del majestuoso paisaje de los andes recibe su primer admirador; viene el descubridor de las ciencias naturales americanas, el de sus gentes y monumentos. Fue de los últimos genios que todavía alcanzaron a entender y comprender todo lo que sabía hasta su tiempo, y lo que no conocieron lo intuyeron, como buenos románticos. Fue poeta y llego a la verdad por la idea, pero no fue romántico. Fue poeta y llego a la verdad por la idea, pero no fue romántico puro a la manera de Schellingnian sino en su primera juventud. Su presencia en la Presidencia de Quito fue la del romanticismo sin románticos. Fue el primer andinista con finalidades científicas; escalo dos veces el Guagua Pichincha una de ella con Montufar y otra con un indio; con caldas, Bompland y Montufar, escalo parcialmente el Antisana, el Illiniza, el Cotopaxi, y fue el primero en llegar a gran altura sobre el Chimborazo.
Hizo mediciones, tomo alturas, levanto palnos, estudio las plantas y los animales, los ríos, valles y montañas, hizo geografía, Antropología, Etnografía y fue el primero en estudiar nuestra Arqueología. Con caldas estudio las quinas del Uritozinga; dejo en loja al naturalista neogranadino y paso al Oriente de la Presidencia hasta el Amazona con Bomplad y Montufar. Grato fue el recuerdo que llevo de Quito; de las bibliotecas, de los conventos, de la cultura de las familias acomodadas, del refinamiento de las damas. Todas las familias distinguidas de Quito se apresuraron en invitar al Barón alemán, a tenerlo en su casa, a preguntarle de su tierra, de sus viajes, de sus trabajos científicos.
Describe un diente de mastodonte hallado en 1802.
Humboldt estaba sobre todo interesado en la sociedad científica más antigua de los estados Unidos la philosophical Society de Filadelfia. El tomo parte en sus sesiones, fue elegido miembro suyo y sostuvo una gran conferencia sobre su viaje en el Philosophical de Filadelfia.
El 9 de julio de 1804 Humboldt, Bonpland y Montufar alzaron velas y llegaron a Burdeos después de un viaje normal por el Atlántico el día 3 de agosto. La noticia de su arribo fue comunicada de inmediato a la academia parisina, que transmitió la nueva a Caroline de Humboldt, la esposa de su hermano, que se hallaba a la sazón en Paris con el objeto de efectuar una consulta médica. Así fue como su familia se entero de su feliz retorno aun antes de que apareciera en Paris. Luego de terminada la cuarentena, Bonpland se dirigió a casa de sus hermanos en la Rochelle mientras Humbolt y Montufar viajaron hacia Paris.- desde allí prosiguió este ultimo de inmediato su viaje a España a fin de perfeccionar en este país su formación oficial.
Así había finalizado el viaje más importante de investigación que la historia espiritual de Occidente ha de agradecer a un solo investigador. En efecto, este viaje merece ser designado como único por su finalidad su realización y sus resultados. Por su finalidad, pues se trata de un viaje cósmico realizado no solo para obtener conocimientos en los más diversos campos sino además para alcanzar un conocimiento universal sobre la tierra como totalidad viviente y en tanto cosmos.
Hasta indicios de marzo de 1805 permaneció Humboldt en Paris. Saludo a sus viejos amigos e hizo nuevas amistades, especialmente con el físico Gay-Lussac y con el astrónomo Arago, dos de los más grandes naturalistas franceses. Durante su primer año en Paris ocupo Humboldt sobre todo en comenzar la elaboración de su gran sobra sobre el viaje. Así se volvió Humboldt a habituar a Paris y se instalo allí con el fin de trabajar en la obra sobre el viaje durante un largo tiempo. La Academia parisina, el llamado Institut National, fue su hogar espiritual.
El 12 de marzo de 1805 partió Humboldt para Roma en Compañía de su amigo Gay-Lussac. Su cuñada Caroline los había antecedido hacia fines de diciembre. El viaje, fue como todos los de Humboldt una excursión científica con muchas inspecciones y visitas, de modo que ambos científicos solo pudieron llegar a Roma el 5 de junio de 1805. En Italia permanecieron hasta el 17 de septiembre.
El viejo amigo de Humboldt, Leopoldo von Buch, había venido hacia Nápoles con el objeto de Observar el Vesuvio, que había vuelto a entrar en actividad. Tres veces escalaron la montaña humeante y en la excursión del 12 de agosto tomo parte también, como ya se ha dicho, Simón Bolívar, que casualmente se encontraba por entonces en Italia.
En Berlín donde había sido esperado con expectación, se le preparo una bienvenida entusiasta. Durante el viaje había elegido miembro extraordinario de la Academia Prusiana de Ciencia del 4 de agosto de 1800. Ahora tres días después de su llegada, fue nombrado miembro ordinario el 19 de noviembre y el Rey le concedió en esta posición una pensión de 2.500 taleros (10.000 francos franceses) sin que esta asignación estuviera unida a obligaciones docentes en la Universidad.
Además fue nombrado Cabellan real, pero su viejo protector, el Ministro hardemberg, hizo que este títulos fuera una pura sinecura sin obligaciones en la Corte, de modo que Humboldt pudo atender tranquilamente a sus investigaciones durante definitivamente a Berlín, debió cumplir alguna labor en la Corte, pero que de ninguna manera lo recargaba demasiado y a cambio de la cual recibió un mayor haber y además el permiso de poder pasar cuatro meses anualmente en Paris.