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Hurtado de López


En febrero de 1750 se contrato por 30 pesos mensuales a Ignacio hurtado. La presión del Presidente de la Audiencia ha de haber sido demasiado fuerte Hurtado opto por olvidarse de su profesión; compro una botica en 1756. Uno de los dos Ruiz aprovecho la oportunidad para intrigar, y convenció al marques que debía separar al “mulato ignorante llamado Ignacio que con el nombre de cirujano curaba la medicina con total detrimento del hospital  del hospital y muerte de muchos enfermos que dolorosamente rendían sus vidas a impulsos de su impericia”. El marqués no quiso desperdiciar su oportunidad que se le brindaba para demostrar su poder y reemplazo a Hurtado con Javier Ruiz. La provincia del cabildo fue notificada (23 de octubre de 1764) a los bachilleres Vicente Vergara (cirujano titulado), Ignacio Hurtado y a don Antonio Jiménez, como dueños de las tres boticas existentes en la ciudad, y al protomédico Dr. Francisco Javier Ruiz, que ya había remplazado en ese cargo a don Francisco Atanasio quizás falleció por entonces, en 1764 el que aprovecho la ocasión fue el capitán Ignacio Hurtado. Se traslado a Quito y personalmente pidió a la Audiencia que le diera la licencia para operar su botica. Aunque presento sus títulos de medicina y cirugía, el fiscal sugirió y la Audiencia resolvió que se lo examinase en botica, siendo aprobada por el Dr. Fray Jacinto de la cruz, medico y Cirujano entendido en farmacia. Al final (1765) se le otorgo la licencia “en calidad de no ejercer la profesión de médico y de no vender medicamentos corrompidos o viciosos”. La botica del capitán Hurtado, la más antigua de todas, la que mereció serias observaciones, por lo cual se le advirtió el cabildo de que no surtirla adecuadamente con medicamentos se la cerraría. Pero hay que recordar el antecedente de la enemistad que existía entre el protomédico Ruiz y el Capitán Hurtado, desde que Ruiz se hizo nombrar medico del hospital sacándolo a Hurtado (1753). Ruiz obtuvo de la Universidad de Santo Tomas en Quito, en 1776, el Grado de Dr. En medicina. Poco después era nombrado teniente de protomédico. El Prior había nombrado médico del Hospital al Dr. Ignacio Hurtado, lo cual no solo mereció la confirmación del Cabildo, sino incluso que se notificase al Prior que no podía removerlo del cargo sin autorización del cabildo, “en quien reside el Patrono”. (1788).