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Icaza Miguel A.


Miguel Ángel de Icaza Gómez II nació y murió en esta ciudad (1911-1992). Fueron sus padres don Miguel de Icaza Gómez y doña Concepción Gómez Gault; sus hermanos doña Ana Concepción Icaza de Nevares Vásquez y doña Lourdes Icaza de Icaza. Fue una gran personalidad del mundo de las artes. Estudio en chile y Alemania. Su padre fue diplomático en Berlín; la familia frecuentaba los medios culturales y conoció en obra y persona al pintor Hans Michaelson, quien dio clases particulares al niño Miguelito; este, aquejado por la poliomielitis, desarrollo aun mas su claro intelecto, dedicándose al estudio y la práctica de las Bellas Artes. Años más tardes ante la amenaza nazi, Hans Michaelson junto a su esposa Else, también pintora, debió dejar su país y fue la familia Icaza la que los trajo al Ecuador. Como sabemos fue muy positiva para el arte nacional y guayaquileño en particular la influencia de esta pareja de creadores.
Miguel de Icaza fue destacado pintor aficionado, coleccionista exquisito y critico. El escribió muchos artículos en diarios y revistas sobre la materia, inauguro con su palabra innumerables exposiciones e integro varios jurados de concursos plásticos, entre ellos el del I Salón de Julio Fundación de Guayaquil (1959), junto a Oswaldo Guayasanin, René Denis, Carlos Rodríguez, José Vicente Ordeñana, Rafael Rivas Nevares y Ezequiel González Mas. Es conocido su libro sobre el gran pintor Manuel Rendón Seminario, su entrañable amigo, así como sus juicios críticos sobre los Independientes (Alfredo Palacio, Galo Galecio, segundo Espinel, Marco Martínez Salazar, Rafael Rivas, Alba Calderón Araceli Gilbert, etc.). Mantenía estrecha correspondencia con importantes dibujantes, pintores, ilustradores y grabadores del mundo entero. Amante de las investigaciones genealógicas, mantenía contacto epistolar con miembros del apellido Icaza en sus diferentes ramificaciones de toda América, con el propósito de elaborar un trabajo que nunca público. Como todo verdadero intelectual, tenía una posición amplia para las diversas manifestaciones creativas y muy severas para juzgar la calidad artística. Su discurso de apertura del VIII Salón de julio de 1967, concluyo con estas palabras:”…Agreguemos que el Salón de Julio, desde su iniciación, ha dado lugar a Controversia. Y es natural y bueno que ello sea así. Yo entiendo que la discrepancia, la discusión y la polémica son un signo saludable de vitalidad artística y del interés del público. Lo lamentable son las actitudes extremas que no conducen a nada constructivo. El Salón de Julio, precisa reafirmarlo; debe ser un salón de categoría. Para ello es necesaria la selección, y esta solo puede hacerse a base de calidad, sin distingos de escuelas artísticas, que para todo Retrato de Miguel Ángel de Icaza Gómez por Manuel Rendón Seminario (1938). Con toque expresionista, volumétrico, de aire neorromántico, nuestro pintor histórico más importante inmortalizo a quien fue un ejemplo para la sociedad guayaquileña.