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Jaramillo Alvarado Pio


Mis opiniones emitidas en 1920 en un reportaje para “El Telégrafo” que reprodujo “El Comercio” relativo a mi programa de trabajo en la Dirección de Oriente. Determinaba el sendero que había recorrido en toda la exploración que efectué en marzo de 1921. Determinando singularmente mi paso del Napo al Pastaza, con la indicación de lo que debía rectificar para unir directamente al Napo con la población de Mera, prescindiendo del Puyo.
En 1910 inicie la campaña por la prensa, a favor del proyecto de ferrocarril trasamazónico, o sea, el ferrocarril Puesto Bolívar Loja- Zamora- Marañón, con una serie de artículos que constituían el desarrollo de la tesis demostrativa de las excelencias de la ruta austral para ocupar el Oriente, y esta campaña, fue vigorizada por el prestigio de la contribución en defensa del solar patrio, por los señores doctores Vicente Paz y Agustín Cueva. En 1910 publique, en Loja un semanario “El Oriente”; en el expuse como programa la defensa de la ruta Zamora-Marañón, el camino de los conquistadores para el descubrimiento, conquista y Gobernación de Mainas. En este mismo año, a propósito de la reunión del Congreso, concrete mi labor en un estudio “Por Zamora al Marañón” la publique en “la defensa Nacional” diario que dirigía en Quito don Manuel de J. Andrade. Desahuciada la ruta de Jubones, el Sr. Dr. Cueva y yo, residentes en esta capital, presentamos un memorándum el 2 de abril de 1913 al Señor Presidente de la Republica, General Don Leónidas Plaza, en el que planteábamos ya sobre una situación definida y solida, la realización de los estudios para llevar a cabo el ferrocarril transamazónico por Zaruma y Loja. Loja en 1911, en donde desempeñaba a la sazón, el cargo de Gobernador de esa importante provincia. En 1917 mi calidad de redactor de “El Día”, del que me separe en esos momentos para ocuparse de la pro-Secretaria de la Cámara de Diputados.

Las sucesivas crónicas de Petronio nos han confirmado que un diarista no puede formarse una personalidad, si no tiene una ideología firme como base y complemento para lucir la fecundidad de la pluma y la claridad del talento. Cada nueva crónica es un nuevo Petronio, tan nuevo que no lo podrimos reconocer, si no fuera por el respeto que los pseudónimos se merecen y por la fidelidad de la dirección del periódico. Su personalidad, en un espacio de tiempo demasiado corto para cambios tan bruscos, ha vagado por las nebulosas de toda filosofía política y de todo matiz doctrinario; creeríamos, aplicando su enraizaba theosofia, que  Petronio esta en el “Plano astral”, es decir en el periodo de descomposición Como explicar ese desplazamiento continuo de su psicología? Mas que un predicador Theosofico, es para todos un ejemplar de experimentación y más nos va cercando a su doctrina dogmatica, la contemplación del proceso psíquico del cronista, que su sectarismo theosofico. Petronio puede explicar esto, por medio de la filosofía oriental que cree, que el pensamiento colectivo, la conciencia social de los diferentes grupos humanos, se convierte en sustancia y vieja en alas de viento, realizando un intercambio de impresiones entre los hombres. Solo en filosofía espiritualista de la India puede explicarse es vertiginoso aparecer y desaparecer de imágenes en la mente del cronista. Así, un día el viento le trae las mismas de la religión y preconiza que la religión es un sentimiento innato del hombre y que los partidos políticos no deben presentarle  batalla.