<< Lanning John Tate Indice L
 

Lapierre Cucalón José

 


Cuando en 1916 asumió la presidencia de la Republica el Dr. Alfredo Baquerizo Moreno designo Ministro Plenipotenciario en Lima al Dr. José Peralta, quien llevo de secretario a José de Lapierre, mientras que nombraba canciller a Augusto Aguirre Aparicio, autor de la tesis de llegar a un acuerdo directo con el Perú. Pues desde que en el año se habían llevado las negociaciones limítrofes a Washington, estaban paralizadas- el 20 salió Aguirre de la Cancillería y fue reemplazado por el Dr. N. Clemente Ponce, quien se estrello con Peralta y hasta tuvieron algunas diferencias, como le había sucedido a Aguirre Aparicio con dicho Ministro en Lima. Lapierra ha sido calificado como “caballero bien dotado para informar de las corrientes subterráneas que imprimieran rumbo a la política internacional del Perú.” En 1924 y poco antes de los festejos del centenario de la batalla de Ayacucho, envió una nota al canciller Ponce indicándole que el gobierno peruano entregaría una medalla de oro al Teniente Terrico, por su actuación en las selvas, durante el conflicto de Torres Causana de 1904. Esta nota la actuación en las selvas, durante el conflicto de Torres Causana de 1904. Esta nota la entrego Ponce al Ministerio de Guerra y cayo en manos de un periodista, que la hizo pública y desencadeno un alud de manifestaciones, que a su vez propiciaron notas diplomáticas de ambos lados y Ponce no pudo concurrir a los festejos, ocasionando contrariedades en Lima.
En 1922 fue ascendido a Ministro Plenipotenciario del Ecuador  en Lima, después de haber sido solamente Encargado de Negocios, pues llevaba dos años al frente de la Misión. “Gran caballero que por haber  vivido varios años en Lima, en diversas épocas y en su buena y mala fortuna, conocía muchos hombres, sabia de muchos recursos, estaba al tanto de muchas debilidades. El  gobierno peruano designo entonces, con igual carácter de Plenipotenciario, al señor Víctor Maurtua, representante en Quito.
Después de las fiestas del Centenario de la Batalla de Ayacucho en 1924 fue cambiado por Augusto Aguirre y Regreso a Guayaquil. Francisco en 1924 fue cambiado por Augusto Aguirre Aparicio y regreso a Guayaquil. Francisco Guarderas dice de Lapierra que fue un hombre de gran estirpe espiritual. El cambio se sucedió en tiempos de Gonzalo F. Córdova, Placista enemigo de Lapierre.

Desde la edición del 12 de junio  1895, volvió a su primitivo formato; y si bien su lenguaje continuo siendo enérgico, lo era entonces, en el sentido de aconsejar los medios de afianzar la transformación política operada. Entonces, estaban de regreso a la patria los Sres. Lapierre y Coral, Alberto Reina y otros que pertenecían a la redacción de El Grito del Pueblo. Hasta la edición del 3 de Agosto, conservo este subtitulo: Diario de la mañana. Órgano del Partido Radical reduciéndolo luego solo este: Diario radical de la mañana.
Viene de la Pag1.- cabe anotar que el cambio de la denominación de “El Tiempo” fue por fuerza mayor pues a petición del Arzobispo Ordoñez, el Ministro de Negocios Eclesiástico ordeno al Gobernador del Guayas, que des comisase y entregase a la curia todos los ejemplares de la ediciones que en lo sucesivo se publicasen. El Ministro advertía que la orden se daba por haberlo así dispuesto el señor Arzobispo.
El 9 de octubre de 1907 se fundó en Guayaquil el periódico “El sol” para defender al Gobierno de Alfaro, fue su Director José de Lapierre y conto con la asidua colaboración del joven Ángel T. Barrera. Escrito con bastante corrección y Limpieza, que para muchos periodistas es cuestión de mero detalle digno de tomarse en cuenta.  
En cada numero de El Perico aparecieron las chispeantes decimas que Pepe Lapierre improvisaba para que las fuera componiendo el cajista; con toda la gracia, con el chiste propio del genial versificador. El 9 de octubre de 1907, apareció un diario con el nombre de El sol, de formato grande, de cuatro planas a cinco columnas, editado en la imprenta de El Vigilante, y cuyo fundador, director y redactor en jefe el ilustreto y hábil periodista Dn. José de Lapierre. Su redactor era un habito la calma y no le abandonaba la serenidad; y con frases cultas, picantes de vez en cuando, sin carecer de energía en el fondo de esa misma cultura, ponía las cosas en su lugar, con lógica incontrovertible, y sabia hacer defensa lucida de la causa de su adhesión. El grito del pueblo, cuyo primer número apareció el 22 de enero de 1895. Dirigido por el ilustrado y hábil periodista Dn. José de Lapierre, de su pluma salían artículos candentes o esas sátiras, esas picantes decimas y redondillas que le dieron justa fama. Le acompañaban Dn. Federico V. Reinel un sinnúmero de colaboradores. Después de Destruge, que fue director principal en diario el tiempo desde su fundación en julio de 1899 y luego en diferentes épocas lo fueron José de Lapierre, José Antonio Campos, Camilo Piedrahita.    
Eran colaboradores activos de El Tiempo, escritores bien acreditados, como Dn. José la Lapierre.
Así fue como pudo quedar constituida la Sociedad Liberal Democrática en esta ciudad, con el siguiente distinguido Directorio. Vocal José de Lapierre.