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Llona Pompilio Numa

 


Nació en Guayaquil donde realizo sus primeros estudios, luego viajo a Lima en cuya Universidad, obtuvo el Doctorado en Derecho, habiéndosele confiado la cátedra de Literatura, en la que actuó por algunos años.
En lo que respecta a los servicios prestados en el ramo diplomático, merece destacarse el caso del Dr. Llona, quien al haber sido elegido por el Congreso Americano reunido en la capital peruana en 1864 en calidad de Secretario General de dicho evento, se consagro como el primer funcionario que tuvo nuestro país.
En poeta Llona fue acreditado posteriormente como Ministro plenipotenciario del Gobierno ecuatoriano ante el colombiano, aunque su misión fue corta, dejo magnífica impresión por su labor fecunda en el cultivo de las letras Bogotá.

Nace en Guayaquil casi toda la vida pasa ausente del país. Estudios primarios, secundarios y universitarios los realizo en cali y Lima. En la universidad de San Marcos de esta última ciudad se graduó de Abogado, en la misma que poco tiempo después desempeño la cátedra de Estética y Literatura. Fue diplomático al servicio del Perú en España, Italia y Francia. En este último país trabo amistad con Lamartine, Jorge Sand, Víctor Hugo, quienes influenciaron decididamente en su obra literaria. En su época tuvo fama de buen poeta, especialmente en Perú (consta en varias antologías literarias especialmente en Perú (consta en varias antologías literarias de ese país y Ecuador. Han quedado de él varias obras: “Cien Sonetos Nuevos”, “Himnos, Dianas y Elegías”, “De la Penumbra a la Luz”, “Bosquejos de Literatos Colombianos”, “Amor supremo”, “Clamores de occidente”. Es notable su poema “Odisea del Alma”. “Los Arqueros negros” constituye uno de sus mejores sonetos. Aunque ausente del solar nativo siempre tuvo viva la imagen de la Patria. Fue rector de la Universidad de Guayaquil. “Poeta andariego e inquieto, no encontraba arraigo en ninguna parte; volvió a sus andanzas; regreso otra vez a Lima, y solo cuando se sintió viejo y con miedo a la muerte, dirigió su nave al puerto donde había partido. Guayaquil le recibo con efusión. Le acompañaba la esposa que encontró en el Perú y que era también amable poetisa.
La sociedad guayaquileña abrió los brazos a la pareja que llegaba cantando, los acogió en su seno y rindió al poeta el mayor homenaje que pueden ofrecer nuestros pueblos románticos: los corono, en fiesta solemne, el 10 de octubre de 1904. Homenaje grato y oportuno, porque el poeta no tardo en fallecer en la fecha antes aludida”. (I. J. Barrera: Diccionario de la Literatura Latinoamericana: Ecuador).
Parnasiano que cultivo el verso con maestría, en obras primorosamente talladas que pueden figurar entre las mejores de su género. Poemas descriptivos, otros liricos, con fuerza y acento de vitalidad y armoniosidad extraordinarias. Falleció el 5 de abril de 1907.
Ciegos huyen en rápida carrera; y, de terror en hondo paroxismo, en confuso escuadrón y espesa hilera, derechos corren al profundo abismo: Por largas horas en combate crudo, a invencible falange resistieron; mas arrojando al fin lanza y escudo, la rauda grupa del corcel volvieron.
(De “Los caballeros de Apocalipsis”).

Nació en Guayaquil en 1832. Muy joven viajo al Perú y en 1852 se recibió de Doctor en Derecho. Ese mismo año fue llamado a fundar en la Universidad de San Marcos de Lima la Cátedra de Estética y Literatura, al frente de la cual permaneció durante cinco años. Su labor literaria fue inmensa; Cantos Americanos, De la Penumbra a la luz, Cien Sonetos Nuevos, Interrogaciones, Himnos, dianas y elegías, estela de una Vida, Bosquejos de literatos colombianos. En el Perú desempeño diversos cargos públicos. En el Ecuador  fue Rector de la Universidad de Guayaquil, Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, Ministro Plenipotenciario en Colombia, Rector del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte, Director de Estadística de Aduana, Rector del Colegio Obrero de Portoviejo.
Fue Director de la Biblioteca Municipal de Guayaquil en los años 1904 a 1907. En el periodismo lució también sus actividades intelectuales, siendo redactor principal de “El Comercio”, de Lima y otras importantes publicaciones del Perú, como “La Alborada”, de Lima. En Europa escribió en “La América”, de Bruselas y “El Americano”, de Paris; también en “Los Andes”, de Guayaquil.
Por iniciativa del diario “El Grito del Pueblo”, de Guayaquil, fue coronado solamente el 10 de octubre de 1904.
Falleció el laureado poeta en esta ciudad el 4 de abril de 1907.
Comenzó a publicarse la “Estadística Comercial”, bajo la dirección del inteligente conocido escritor Don Numa Pompillo Llona en 1888.
Es el poeta nacional que, después del Cantor de Junín, se lleva la palma como clásico, erudito y de gran inspiración. Sus versos son hechos con arte: en ellos no se notan las asonancias y defectillos que desistan muchas estrofas de la Silva que Olmedo dedico a Bolívar.
Llona fue, ante todo, poeta filosófico. Su Canto a la vida, la Odisea del alma y la Noche de dolor en las montañas, pertenecen a este género. Tuvo, fama de buen sonetista.
Lástima es que sus mejores poemas sean muy extensos, y no podamos dar aquí una muestra de ellos, para deleite de nuestros lectores. El siguiente es uno de sus inmortales sonetos:
Desde el número 2.437, se correspondiente al jueves 5 de mayo de 1887, los Andes apareció con este lema bajo su nombre: Periódico Independiente. Director Numa Pompillo Llona. El Sr. Llona había celebrado un contrato de arriendo, mediante el cual continúo publicando Los Andes. En todo tiempo que fue director y arrendatario el Dr. Llona, el periódico se dejo notar más por la parte literaria, que vino a ser principal, que por lo noticioso y político; y sobre todo en esta última fue casi ninguna su labor. El Dr. Llona público hasta el numero 2.550, correspondiente al sábado 28 de abril de 1888, cumplido el contrato de arrendamiento que había celebrado.
Fue más tarde su redactor, en diversas épocas, el Dr. Numa Pompillo Llona.
En 1904, cuando Nicolás Augusto González, era Redactor de El Grito del Pueblo, se reunían en la salita conocida con el nombre de biblioteca, los poetas Numa Pompilio Llona, Cesar Borja, González, ya nombrado, y algunas veces también el Dr. Manuel Ignacio Gómez y don Juan Illingworth. ¿De que trataban?
Pues, de literatura, de doctrinas filosóficas y aun de cosas atañederas a la política casera. Casi siempre el primero llegaba era Llona, quien subía trabajosamente las escaleras, apoyado en el pasamanos en su grueso bastón de color amarillo obscuro. En la susodicha salita, presente yo un día, oí recitar el inmenso cantor de la Odisea del Alma, un soneto suyo, con estrambote, pareció entonces que una llamarada de fuego celeste rodeaba al glorioso anciano, queriendo descubrir en su exterior el hombre interior que el residía y animaba. Inquieto, nervioso, el Dr. Borja, discurría con mucho seso y remataba algunos periodos con un pensamiento profundo, al modo de Tácito en dos Analez. Cuando murió Llona, el Dr. Borja hablo ante el sepulcro que iba a cerrar al inmenso bardo poco antes coronado por la patria.  

N. en 1832, de dos años lo llevaron a Cali. 1843-46 estudiantes en el colegio de Santa Librada en Cali. Donde se distinguía por su decidida afición a  la literatura, especialmente a la poesía más seria y elevada. Su padre poseía una selecta biblioteca, era hombre de mucho gusto literario y de vasta ilustración. 1846 su familia viejo a Lima. 1854-59 Fue redactor principal de “El Comercio”, decano de la prensa peruana. 1860-62 Cónsul del Perú en España. 1864 Secretario del Congreso Americano en Lima, y enviado a Europa de Comisionado.
Especial artístico para la realización del gran monumento nación al 1865 edito “Cantos Americanos”.- 1870 “Nuevas Poesías y Escritos en prosa” que apareció en Suiza.- 1872 “Noche de dolor en las montañas” que salió a la luz en Italia. En 1881 fue Director del Instituto Nacional de Bellas Artes, Letras y Monumentos Públicos del Perú y miembro del Consejo Superior de Instrucción. Luego apareció “Clamores de Occidente”. En 1882, en Lima, “Himnos, Dianas y Elegías” con poesías patrióticas y religiosas. En 1848 y por indicación de sus cariñosos padres escribió en Lima su poema “A América” con motivo del Congreso Americano reunido allí, ese año. “Clamores de Occidente” tiene 140 págs.- En 1880 salió en Lima, “Cien sonetos nuevos” en 140 págs.