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Luzurraga Wrigth Manuel Antonio

 


Un grupo de capitalistas se unieron y establecieron contacto con el gobierno para la formación de la Caja de Amortización como banco emisor. El 22 de octubre de 1860 de firmo el contrato mediante el cual se facultaba a la caja a emitir billetes de 5 y 10 pesos, hasta un total de 100.000 pesos. No resulta sorprendente que tan pronto se llegase a ese acuerdo, Luzarraga lograse lo propio. La reconocida capacidad financiera de Luzarraga; la gran variedad de actividades en que intervenía la Casa, como se conocía a su firma; y su inmenso prestigio, lo colocaba en situación privilegiada. En efecto se lo autorizo fundar un banco “con la garantía particular de la casa”, facultándolo a emitir billetes hasta por 500.000 pesos, con la obligación de mantener “un fondo de reserva de 50.000 pesos en efectivo, para hacer frente al cambio de billetes”, Luzarraga quedaba obligado a aceptar los “pagares de aduana” que entregaban las comerciantes al fisco por los derechos arancelarios, a cambio de sus billetes, los cuales, a su vez, eran recibidos obligatoriamente en las oficinas públicas. El gobierno recibía un nuevo préstamo de 100.000 pesos a reembolsarse con el 10% de las entradas de aduana se destinaba a amortizar la cuenta corriente ya existente a favor de Luzarraga, por 101.285 pesos. A partir de un año, Luzarraga debía dar hasta 50.000 pesos semestrales para amortizar “La moneda hora dada o de baja leí que circula en la republica”.
Por mayo de 1865 D. Manuel A. Luzarraga proclamaba que quería dar por terminada la circulación de los “Billetes del Banco de su firma” y solicitaba a los tenedores que lo presentasen a su oficinas hasta el 31 de julio, para recibir su valor “en efectivo”; ya que después de esa fecha el canje se realizaría con otros billetes o con papel moneda del Gobierno. Se decía que estaba “retirando sus capitales de Guayaquil”; seguramente para llevárselos a Europa. El Banco particular fue fundado por 50 comerciantes del puerto (Luzarraga entre ello) y estaba dirigido por el Presidente, tres directores y el secretario. Los socios habían consignado en caja 100.000 pesos en dinero y 300.000 en pagares. En septiembre de 1862 publicaba el primer anuncio bancario y allí nos enteramos que lo manejaba de 1862 publicaba el primer anuncio bancario y allí nos enteramos que lo manejaba don Teodoro Maldonado como Tesorero. Inicio la emisión de billetes en febrero de 1861; estos billetes no eran de inmediata conservación; el gobierno había realizado ya amortizaciones a plazo y Luzarraga hacia lo propio, asi que el banco particular continuo con ese sistema que tenía la ventaja, para el, de evitar sorpresas. Teodoro Maldonado cumpliese con la tarea, delicada, fastidiosa y hasta ingrata, de introducir a plenitud el uso de los billetes del banco, prestigiándolos los suficiente como para ganarse la general aceptación del público. Bien es cierto que fue don. Manuel Antonio de Luzarraga el verdadero introductor de este medio de pago. Pero sus billetes tenían el respaldo de su fortuna y el considerable movimiento de sus propios negocios que ya les garantizaban amplia circulación. Era su prestigio y no el del billete en si que estaba en juego: además, alguna dificultades, y no el del billete en si que estaba en juego: además, alguna dificultad tendría a algún inconveniente le encontraría a esos billetes cuando decidió no conseguir adelante con nuevas emisiones. Maldonado encontraría mayores dificultades, y no contaba con la aureola de Luzarraga, y sin embargo triunfo en su empeño de constituir el billete bancario en medio de cambio respetable. Y esto a pesar de que los propios gobiernos que habían usufructuado de las emisiones, no tuvieron escrúpulos para desacreditar los billetes, y aun destruir la institución emisora.