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Marcos Francisco


Nacido en Guayaquil en 1794 Uno de los Abogados más notables de su época. Firmo el acta del 9 de octubre. Figuro en los más notables acontecimientos de la Republica. Murió en 1872, su esposa era María de Aguirre y Abad.
Regidor del Cabildo de Guayaquil en 1820, ese año fue integrante de la Junta de sanidad.
Quien actuó, en calidad de Ministro Secretario de Estado, desde el 1° de febrero de 1839 al 17 de enero de 1843.
Separado el Ecuador  de la Gran Colombia, concurrió como Diputado de la Provincia del Guayas a la primera Constituyente reunida en Riobamba. Ocupó importantes cargos en la administración pública, especialmente en el servicio exterior, habiendo sido acreditado en calidad de Ministro Plenipotenciario ante el gobierno de Nueva Granada, durante la administración del Presidente Vicente Rocafuerte.
Desde su llegada a Bogotá, a fines de enero de 1838, el doctor Marcos comienza a trabajar con gran entusiasmo para dar cumplimiento a la misión confiada; lamentablemente problemas como los “enganches” y quejas formuladas por el Gobierno granadino contra las autoridades ecuatorianas y otros asuntos de menor cuantía absorbieron por completo el tiempo al diplomático ecuatoriano que no pudo abrir negociaciones para la revisión de los tratados de Pasto, justo anhelo que abrigaba el Gobierno de Rocafuerte, a fin de mejorar los términos del mismo.
Habiendo sido reelecto para ocupar la Presidencia el General Flores, llamó al Doctor Marcos a fin de que actuara en calidad de Canciller de la República y al abandonar Bogotá el antes citado funcionario dejó la Jefatura de la misión diplomática a cargo de Don Pedro Carbo, Secretario de la Legación.
El Dr. Marcos fue Diputado a la Convención de 1843 en la que fue elegido Vicepresidente de la República y en octubre de 1843 quedo Encargado de la Presidencia.
Encargado del Poder.- 1843 Noviembre 3 – diciembre 5.- Dr. Francisco Marcos Vicepresidente de la República.
La pueril ambición del Dr. Marcos. De aversión porque abandonada enteramente las riendas del Gobierno a las manos impuras del Dr. José Fénix Valdivieso, muy conocido por el sobrenombre de el Tántalo Lojano, quien ejercía el Ministerio de Hacienda y el de Relaciones Interiores y Exteriores, y el de Guerra y Marina estaba a cargo del General Pallares, español de nacimiento, bien le peso al impresivisor, incauto y novicio Flores haberse entregado tan ciegamente al hipócrita trapacista Dr. J.F. Valdivieso, pues no sabiendo cómo salir de los enredos pecuniarios en que se había metido, en el tiempo en que desempeño los dos Ministerios, ocurrió al trillado ardid de la traición, al de hacerse secretamente popular, a conspirar contra esa misma administración de quien era uno de los miembro responsables. Con falaces promesas de enmienda, y las intrigas que en estos casos se ponen en juego, se disolvió la junta patriótica. Al Dr. Marcos, abogado de pane lucrando, el General Flores le redujo al silencio, ofreciéndole una Legación al Perú, y asegurándole que le haría nombrar Presidente del Congreso que debía reunirse en Septiembre de ese mismo año de 33. El Dr. Marcos, que nunca ha tenido opinión propia, ni idea de lo que es patrio, siguió como veleta, el rumbo por donde le soplaba el viento de la fortuna. El Dr. Marcos, desertor del partido liberal.   
La Convención entre tanto completaba el plan de Flores se había propuesto, y le nombró Presidente por casi todos los votos de los Diputados, con excepción del Dr. José F. Salvador que lo dio a Olmedo y Dn. José María Santistevan que voto por Rocafuerte. El Dr. Francisco Marcos fue nombrado Vice-Presidente. Cediendo a la grita de los patriotas más exaltados confinó al pueblo del Morro al Vice- Presidente Marcos que rehusó honrosamente servir en la revolución.
En mayo del año siguiente 1828, el Dr. Francisco Marcos, nuevo Rector del San Ignacio, comprobante para la clase de Música a un señor José María Morales y lo propone al intendente Illingworth para su superior aprobación.