<< Monge María Indice M
 

 

Monge Navarrete Celiano


Hijo legitimo de Manuel Monge Guzman y de Rosario Navarrete
Poesias, en 1935, Quito, 119 pags.
Parece que la primera edición de esta obra fue en 1912 en Quito.
Discurso 1893
Esa nulidad en medio tomo a la rustica que se llama Celiano Monge.
Su vida la consagro al trabajo, a la meditación, a la investigación substanciosa y plena. Espiritu de una seriedad marcadísima cuya silueta viene hasta hoy haciéndonos recordar al hombre que toma real conciencia de la misión que tiene que cumplir, de los pasos que debe dar para mejor seguir la senda que ha elegido.
Celiano Monge, ambateño que perteneció a las principales acedmias históricas y literarias, se preocupo de difundir sobre todo la obra de Montalvo y de la inspirada poetisa Dolores Veintimilla de Galindo.
Sus obras están solidamente documentadas, repletas de entereza y de conocimiento: “Lauros” 1910 y “Relieves” 1936.
Fundo varias revistas, colaborado en otras. “A Bolivar” 1883, “alborozo” 1908, “Lectura para los maestros” 1899, “Poesias” 1912.
Monge no es el copiador de documentos ya explorados, el investiga infatigablemente, complementa, da vida al pasado con la crónica agil y atrayente. Historiador que si merece, y con honor este calificativo: honrado y pulcro.
Del articulo “Pluma de Montalvo se la entrega al concejo Ambateño”: “Vuestros conterráneos, residentes en la Capital os acompañan también, y constituidos en la sociedad “Juan Montalvo” os envían un mensaje de amor para Ambato, amor que crece con la ausencia prolongada que les priva de su sol y de su ambiente. A nombre de esta Institucion vinculada por la aspiración común de progreso para el suelo nativo, el Coronel Albornoz y el que os habla, tienen la complacencia de entregar al I. Concejo y Municipio este valioso presente, que con solo haberlo conseguido ha dado ya testimonio de su admiración para el Cervantes de la America. Este cofre, artístico en su sencillez, no es la caja mitológica de donde al abrirla salieron todos los males para afligir a la humanidad; el contiene los germenes prolíficos del espíritu; son en ocho cuadernos los pensamientos luminosos y las apuntaciones clásicas que iba desenvolciendo el Genio para encanto de los lectores de sus obras magistrales. Guardad, señores concejales, la pluma legendaria que os consagramos, en la Biblioteca Montalvo. La espetra en que se las generaciones la acaten y la juventud estudiosa aquilate su temple demasquino procurando imitar al Maaestro en sus rasgos sublimes de amor a la Patria” (De “Relieves”)
Según M. J. Calle: “Poeta, literato, profesor, pedagogo consumado, en todos los productos de su ingenio y de saber, dominan esa limpieza y pulcritud que son signo de rectitud de espíritu y de un temperamento sano: es un alma bien educada, en el mejor y mas amplio sentido de la frase. A veces su timidez le daña, su modestia le cohíbe y aprieta, mas tiene la buena suerte de que su talento rectifica esas faltas, y aun detrás del catedrático de humanidades o de ciencias exactas, están brillando los chispazos de un ingenio de buen cepa”.
Petalo
El alba cándida y pura busco su imagen un dia, y la hallo con alegría en tu mágica Lermorsura.
En que son de la alborada el oro de tu cabello, y el azulino destello de tu tranquila mirada.
En sesión del 9 de julio de 1915 fue elegido Individuo de Numero de la sociedad de Estudios Historicos Americanos, fundada en Quito el 24 de julio de 1909.