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Montalvo Jaramillo Moisés


Nació en Quito en 1931. Hombre de amplia inquietud cultural ha trabajado en la formación cinematográfica de jóvenes alumnos de la Universidad Católica, ha animado y prolongado obras de nuevos valores y ha dirigido ediciones. Últimamente ha ejercido este saludable influjo sobre el medio cultural quiteño desde la Radio Municipal.

Nació en Quito, en 1931.
 Se caracteriza por ser un buen promotor de cultura. Conferenciante y escritor cuya capacidad esta fuera de toda duda hasta el momento tiene publicado un solo libro, “Uajay” (1963).
A “Uajay” lo integran ocho cuentos en donde se aprecia vibración por la denuncia social de común acuerdo con enfoques hacia el plano de la psicología. Prosa no bien perfecta pero si clarísima.
Propiciador de cine-fórum, particularmente entre los alumnos de la Universidad Católica. Ha dado el espaldarazo a nuevos valores de la Literatura.
En el presente realiza recomendable actividad cultural a través de Radio “Municipal” de Quito también ha sido mentalizado y ejecutor de novedosas ediciones que han dado a conocer a jóvenes intelectuales que precisamente esperaban oportunidad de la naturaleza que referimos para lanzarse por el largo camino de las letras.
Creemos que este silencio de Montalvo Jaramillo, en el plano editorial, de su propia obra, desde la publicación de Uajay”, pronto se verá compensado con alguna producción superior en calidad que la primera. No en vano estamos refiriéndonos a uno de los más prometedores escritores de recientísima hornada.
En  “cuento ecuatoriano contemporáneo” (Clásicos Ariel, 46), Hernán Rodríguez Castelo dice de Moisés Montalvo: “En cuanto a calidad hace, a casi todos los cuentos de Moisés Montalvo los sentimos inacabados en su construcción y urdimbre, menos hermosamente escritos de lo que forma tan apretada como es el cuento exige.
Lo más notable que hemos leído de Moisés Montalvo como cuentista es “Los testigos”, uno de los empeños más originales del cuento de su generación.
“Los testigos” es un intento de fundir planos temporales. Aproximar el caso de los testigos del proceso de Cristo a situaciones contemporáneas, por medio de la ironía política.
El cuento se desarrolla en planos rápidos, que le confieren dinamismo. Contribuye a ese mismo efecto dinámico el uso acertado de la elipsis. Cada nuevo cuadro o plano entra directamente  al parlamento pertinente, casi sin introducción o nexo ilativo explicativo alguno.
Suprimidas introducciones, la presentación de los personajes se confía a su habla, y en el empeño el autor sale bien librado. El resultado final es interesante y sumamente sugestivo”.
Esto decíamos hasta julio de 1977 en que la C.C.E., Guayas publico en el N° 53 de Colección “Letras del Ecuador”, su libro de cuentos “Los culpables”.