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Naranjo Plutarco

El Gobierno Nacional acaba de distinguir al doctor Plutarco Naranjo (ambateño, 65 años, casado, tres hijos, médicos) con el premio Eugenio Espejo a la Creación, Realización o Actividad Científica. Es un especialista en enfermedades alérgicas y en farmacología, con estudios de posgrado en la Universidad de Utah, Estados Unidos y cursos en Italia, Inglaterra, México, Chile, etc. Desde las amplias ventanas de su consulta, en la Plaza Artigas, se ve un hermoso paisaje urbano, y al fondo la línea de cumbre del Pichincha, que corta caprichosamente el horizonte.

  • Dr. Naranjo preguntamos ¡Como ha recibido usted este premio?
  • Con la natural alegría, desde luego; es un genio del Gobierno que apareció mucho.
  • ¿otros premios?
  • Cuatro veces el Premio Universidad Central, por obras basadas en investigación científica; el premio Nacional de Ciencias del 75, dos veces el Premio Tobar y una el premio Eugenio Espejo del Municipio de Quito; el Segundo premio del concurso que abrió hace algunos años la Universidad Central en el campo de las Ciencias Sociales; el Segundo Premio del concurso que convoco el IESS, hace dos años, en el mismo campo, etc.
  • ¿Cuáles son sus principales obras?
  • “Farmacosología”, que trata sobre el efecto indeseable de los medicamentos, con una segunda edición en México; “índice de la Flora del Ecuador”, que todavía no se publica íntegramente Y trata de las plantas que se han estudiado en el país, cerca de diez mil. Estoy trabajando en el tercer volumen de este libro, cuya preparación me ha tomado alrededor de quince años; “Desnutrición, problemas y soluciones”, que aborda un tema de mucha actualidad entre nosotros, con un aporte no solo de carácter social, sino de revalorización de muchos alimentos que fueron muy importantes en nuestras culturas primitivas, y “El clima del Ecuador”. habría que añadir alrededor de trescientas publicaciones en revistas científicas, entre nacionales y extranjeras, y otros libros, que suman, me parece, quince, más otros, cinco por lo menos, de los que soy coautor, con algunos científicos extranjeros, y que han aparecido en Alemania, Estados Unidos, México, Etc.
  • Su bibliografía comprende también diversos títulos que están al margen de su especialidad académica, y que mas bien….. 
  • Bueno, tengo “La Primera Internacional en Latinoamérica”, un ensayo sobre como Juan Montalvo gesto la organización, aquí en el país, de una sociedad que se llamó Republicana, pero que se basaba, como el declaro en el discurso de constitución, en la ideología y los estatutos de la Primera Internacional Europea, luego, también sobre Montalvo he publicado muchas cosas: hice la revisión de toda su posible bibliografía, cuyo primer tomo se refiere a las razones que tuvo para producir cada uno de sus escritos, cortos o extensos, mientras el segundo volumen contiene exclusivamente la bibliografía de Montalvo, hasta 1966, cuando salió el libro. He escrito también sobre otros personajes del país, como Espejo, Mejía Lequerica, Franco Dávila, Roberto Andrade.
  • Además, claro, de sus artículos para periódicos.
  •  Yo me inicie en esa actividad muy tempranamente, cuando era colegial, en el diario “Crónica”, que se publicaba en Ambato. Y desde entonces he seguido con esa costumbre.
  • Considerando que usted atiende también todos los días a su consulta, uno se pregunta ¿cómo distribuye su tiempo?.
  • Bueno, en este punto debo decirle que el favor más útil que se me ha hecho en la vida resulto el que no recibí. Cuando estaba en la escuela, mi ideal era venir al Normal Juan Montalvo para hacerme profesor. Al enterarse, un pariente que era catedrático de este colegio, me ofreció conseguirme una beca; pero seguramente se olvido. Entonces no me quedo otro camino que ingresar, en Ambato, al Colegio Bolívar. Ahí me entusiasmaron las ciencias biológicas y tome ese camino, que me llevo a la medicina. Pero como me di cuenta que las posibilidades familiares no me podían costear los estudios Universitarios, seguí simultáneamente a mi bachillerato  la carrera de Perito Comercial; lo cual me permitió trabajar de contador  en el propio Colegio Bolívar, antes de graduarme. Entonces yo tuve desde muy temprano, la necesidad de extremar la economía del tiempo. Lo cual me ha servido mucho. Mi jornada diaria se inicia a las seis de la mañana y concluye mas o menos a las 11 de la noche, normalmente; de tal manera que hay bastante tiempo para todo; las mañanas me dedico a actividades de tipo cultural; hay mucha gente que quiere conversar conmigo sobre temas de nutrición, estudiantes que quieren hacer, tesis, que vienen a pedirme consejo, bibliografía, etc.,; voy a la Casa de la Cultura a ver prueba de imprenta de la revista que dirijo ya por más de veinte años y que en este momento es la decana de las revistas médicas del país. A Veces hay que hacer gestiones en una u otra institución, y luego hay que revisar las cosas que sigue sacando la secretaria. Por la tarde, de 2 a 7 atiendo a los pacientes, que  vienen de todas las provincias . a la noche, asisto con frecuencia a algún acto cultural, conferencias, mesas redondas, etc., y ya en casa reviso las publicaciones llegadas recientemente, de medicina, de ciencias en general y otras, digamos, la revista Time, por ejemplo. Y si hay algo urgente, escribo o, como es usual es mi caso, dicto al dictáfono. Esto, de lunes a viernes.

El sábado preparo en borrador mis artículos para el periódico o para revistas; el domingo temprano dicto y el domingo al mediodía salgo con mi familia a una casita que tenemos en el campo, y a la noche vuelvo a ver las cosas más urgentes para comenzar la semana.
Este Premio, que le ha dado ahora el Gobierno, ¿le sugiere alguna reflexión?.
Me parece muy importante que se haya creado este Premio mas especifico para la ciencia. Porque hasta ahora como que la cultura abarcaba solo los aspectos de la creación literaria y un poco la plástica como lo prueban todos los premios Eugenio Espejo adjudicados los años anteriores; desde su creación. Yo reconozco como el que más el valor de la literatura, pero es evidente que en nuestro país interesa, sobre todo, estimular la investigación científica, la producción de obras de carácter científica, la producción de obras de carácter científico. Premios como este siempre alientan también a los demás investigadores, que ya pueden aspirar a recibir, algún momento, el reconocimiento nacional a su trabajo, a su esfuerzo, a su dedicación, a su sacrificio.
A propósito ¿Cómo ve usted el desarrollo de la ciencia en el Ecuador?
Yo realice una investigación sobre el estado de la investigación ecuatoriana en el campo de las ciencias biológicas y de las ciencias de la salud. Los resultados que obtuve fueron bastante preocupantes. Casi no se había hecho nada durante los últimos diez años. En comparación con la producción en este campo, de los otros países del área, la nuestra era escandalosamente mínima.
¿A qué atribuye usted esa situación?
En gran medida a la crisis que afecta a la universidad ecuatoriana, y que a mi juicio se debe sobre todo a esa tal “democratización” de la enseñanza universitaria, a esa absurda apertura indiscriminada que ha tenido repercusiones muy graves: liquido la investigación científica en la universidad. Desde su “democratización”, la universidad no ha producido nada publicable siquiera en revistas nacionales, y peor en revistas internacionales.
¿Cómo se produce este fenómeno?
Si antes un profesor tenía 50, 80 o 100 alumnos, paso de pronto a tener 1.600 alumnos, o mas, tal como sucedió en la práctica; porque no se pueden improvisar profesores solventes de la noche a la mañana. De tal manera que se hizo necesario restringir la labor docente a las clases teóricas de pizarrón y a la corrección de exámenes. Ya en el campo medico, por ejemplo, resultaba imposible, con semejante cantidad de estudiantes, hacer trabajos anatómicos en cadáveres, o trabajos de laboratorio, entonces, la investigación virtualmente desapareció de la universidad estatal. Ojala cambie esta situación, ante las evidencias, demasiado claras, de lo absurdo del sistema que ha provocado la crisis. Ya el Rector de la Universidad Central ha hecho varias declaraciones en este sentido, enfatizando en la urgencia de volver a la investigación científica. Y confió en eso, porque quiero terminar esta conversación de manera optimista.

1969 Etnobotanica de la ayahuasca (Banisteriopsis sps.) religión y medicina. En Ciencia y Naturaleza, Rev. De la Univ. Central, Vol. X;N. 2, pp. 3/92, ilust. Bibl. Quito.
1971. Mitos y tradiciones sobre la coca. En Impronta de la medicina, Ed. CCE. Quito.
Muy pocos hombres con título académico tienen una hoja de servicios ofrendados a la Patria, tan extenso y fructífero, como el Dr. Plutarco Naranjo flamante Ministro de Salud Publica. Nacido en Ambato el 18 de junio de 1921. Medico, científico y escritor. Graduado en la Universidad Central en 1949, con estudios de post-grado en la Universidad de Chile y en la Universidad de Utah, Estados Unidos. A los 67 años de edad es una de las figuras señeras de la medicina ecuatoriana que ha trascendido los linderos del continente llevando consigo la representación oficial de nuestro país, por muchas ocasiones. En días pasados tuvimos la oportunidad de dialogar con él y asistir a una de sus conferencias: “Panorama de la Salud en el Ecuador” dictada en la Sociedad Médico- Quirúrgica del Guayas.
En su exposición demostró ser un docente con pedagogía, iniciado desde las aulas universitarias aun siendo estudiante. No lo dijo él, lo comprobamos nosotros al hacer un análisis del contenido, metodología, didáctica y recursos empleados en el transcurso de dicha conferencia. En la lectura del curriculum encontramos que ha hecho un apostolado de la docencia universitaria, dentro y fuera del país.
La investigación ha sido uno de los principales, siendo Director de investigaciones Cientificas de Laboratorios Life, entre 1956-1976.
Ha tenido importantes intervenciones en congresos médicos habiendo participando en mas de 50 reuniones internacionales. Es Miembro de la Academia de Medicina, Historia y Ciencias del país. Vice-presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Ex Embajador del Ecuador  en la URSS.
Como escritor ha producido cerca de 300 publicaciones de carácter científico, para revistas en ingles, francés, alemán y ruso. Autor de 18 libros y coautor de 10, sobre temas de ciencias medico-biológicas, historia y literatura. El año pasado el Gobierno le confirió el Premio Nacional Eugenio Espejo.
Todas estas cualidades que sintetizan una menor parte del Curriculum Vitae del Dr. Plutarco Naranjo, nuevo Ministro de Salud, quedan minimizadas frente a la excelsa virtud de solidaridad humana que posee, su amor por la patria y los deseos de redimir al hombre de las zonas rurales y urbano-marginales del país. Hizo un diagnostico claro y acertado de los problemas de salud en el Ecuador  y se refirió la necesidad del Sistema Único de Salud en el País. Expuso con claridad y acierto las causas principales de muerte en el Ecuador, por falta de infraestructura sanitaria, fomento, promoción y prevención de la Salud. Indicó que aproximadamente el 90% de los médicos hace medicina curativa y apenas el 10% medicina preventiva. Hay que invertir estos factores –dijo-. Y en ello estamos de acuerdo. Demostró conocer a fondo los problemas socio-económicos y nutricionales del hombre ecuatoriano y la incidencia de estos factores en el alto porcentaje de las enfermedades.
Bien por nuestro país. Bien por la salud del pueblo. Ojala que el Dr. Plutarco Naranjo, con la ayuda efectiva del Gobierno y la participación activa de la comunidad, pueda llevar a cabo la feliz realización de sus patrióticos anhelos.