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Ortiz Carlos Amable

Un fecundo compositor quiteño, que elevo la categoría del pasillo a lo inimaginable a través de sus hermosas inspiraciones, que lo llevo a los elegantes salones y escenarios artísticos, fue Carlos Amable Ortiz.
Este genial maestro es prototipo del artista de tiempos imborrables, llenos de recuerdos y romances, por esas estrechas callejuelas quiteñas, en las que en madrugadas bohemias hacia latir presurosos los corazones de soñadoras chiquillas. Reír llorando, Corazón que sufre, Soñarse muerto, Flor del mal, ilusión perdida, A unos ojos, No te olvidare, Mi dolor, Glorias de la Vida, Corazón de madre, Di que me amas, Plegaria, Habla corazón, un solo beso, y tontos y tantos pasillos inolvidables, así como de otros géneros musicales creados por el genio formidable del gran musicógrafo capitalino, lo convirtieron en el compositor más completo y popular del país habiendo hecho gozar con sus producciones a algunas generaciones de ecuatorianos.
Es necesario advertir e insistir que el maestro Ortiz no compuso como muchos equivocadamente creen, el popular pasillo Mis flores negras, que se canta en nuestros días, letra indiscutible del poeta colombiano Julio Flores, ya que lo que él hizo otro pasillo con el mismo título y con otra música, en 1924, tal como nos los demostró en Quito su hijo, el ing. Benjamín Ortiz González, y lista nos dio la fotocopia de aquella partitura.
 Ahora que nos encontramos invadidos de música extranjera que aturde los sentidos, con letras sin contenido y sin métrica, hemos creído del caso escribir –para tributar un justo homenaje a su memoria-, sobre la fecunda vida de Don Carlos Amable Ortiz, una de las máximas figuras del pasillo ecuatoriano, cuyas composiciones muchos años atrás fueron hechas inmortales por populares cantantes criollos.
Muerte
El extraordinario maestro falleció el 3 de octubre de 1937, en su Quito querido, a la edad de 78 años. Se extinguió así la vida de un gran músico pero sus inolvidables melodías continuaran escuchándose en el ámbito nacional e internacional por años y años.
Nacimiento
Este notable e inspirado artista, virtuoso y hábil pianista y violinista, fiel interprete de nuestros aires musicales, vio la luz primera el 12 de marzo de 1859, en Quito, en la parroquia de Santa Barbará.