<< Petit Indice P
 

 

Peña Belisario


1863-  Arcesio Escobar Amor, Patria a Nueva Granada Quito 15 páginas. (861)
1867 Belisario Peña. Oda al triunfo obtenido por el Ejercito del Sumo Pontífice Pio IX sobre Garibaldi, el 3 de noviembre de 1867. Quito. Imp. De los Huérfanos de Valencia, por J. Mora 15,5 x 9,5. 7 páginas.
Poesía (861)


1895.- A la memoria del Dr. Julio B. Enríquez. Quito. Tipografía de la Prensa Católica. 14,5x7.8 paginas. Poesía. (861)
1912 Belisario Peña- Composiciones poéticas, precedidas de un prologo del Ilmo. Federico González Suarez. Introducción 62 páginas. Poesías en elogia de Belisario Peña de Diego Fallón, Luis Cordero, Juan Abel Echeverría, Miguel Antonio Caro. Quito. Imprenta de Julio Sáez R. 18 x 10. 334 paginas
Poesías.

Mas que la cuerda sagrada de los afectos místicos.
Ya para mí no ejerces el oficio
De padre, de mentor y de maestro, Tan fino en nueve lustro y acendrado
Tan constante en sus pruebas y tan diestro.
Cualquier grave pensar, cualquier nublado con tu sabio consejo deshacía. La paz volviendo al pecho conturbado.
Tuyas mis penas eran alegría
Ido tu, no podre encontrar contento
Dos seguro andaré si no me guías.

1859 – 1861 “La Federación”.
El 8 de octubre de 1859, y editado en la Imprenta de Juan José Peña, salió a la luz el primer periódico Lojano, titulado “La Federación”, que se proponía, entre otras cosas, sostener el movimiento federal de nuestra provincia. Este periódico quincenal se edito en 4 páginas de papel ministro. Aun cuando no aparece en el periódico, es incuestionable que el inspirador y Director fue Dn. Benjamín Pereyra Gamba, una de los tres colombianos que, por gestiones del Dr. Miguel Riofrio. Encargado de Negocios en Colombia, vinieron de Bogotá en 1857, para fundar en Loja el Colegio de la Unión. Los otros fundadores los señores Belisario Peña y Francisco Ortiz Barrera. El colegio tuvo un renombre extraordinario; y, por esto conto con alumnos, no solo de otras provincias, sino también del Perú. El  Colegio funciono hasta Noviembre de 1859. El renombre del Colegio fue causa de su prematura muerte; porque, después de dos años de fundado, el Gobierno provisional llevo a Quito a los profesores colombianos para que funden, en el local del colegio Sal Fernando, un Colegio similar al de la Unión. El Colegio de Quito duro tres años, y se clausuro por la muerte del profesor Ortiz Barrera. El Sr. Pereyra Gamba formo su hogar en Loja, desposándose con la señora Jesús Riofrio Belisario Peña nace en la ciudad de Zipaquira, del Departamento de Cundinamarca en la Republica de Colombia, en el año de 1836.

El paso por Cuenca de un ilustre ecuador y poeta colombiano Don Belisario Peña. Radicado desde tiempos atrás en el Ecuador. En los primeros días de la obra lasallana en Quito, Don Belisario, es para los hermanos el sostén discreto cuya influencia aleja más de una tormenta, el consejero prudente a cuya protección podía acudirse sin temor. Afiliado al Instituto de las escuelas Cristianas, tenía por suyos propios las penas y los goces de la congregación.
Reputada por honor suyo el hermano Miguel llamarse discípulo de Belisario Peña, de quien dice en carta dirigida al bate latacungueño Don Juan Abel Echeverría, “por espacio de nueve lustros se ha dignado honrarme el señor Peña en la amistad; puesto que cuando era joven fue a fundar el colegio de Loja, al pasar por Cuenca se alojo en casa de una ti amia y allí me conoció; y aunque muy niño yo entonces, todavía conservo un recuerdo bastante vivo del cariño que me manifestó, el cual no caso de ir alimentándose desde que tuve la dicha de encontrarle en Quito por 1869”.
Como quiera que su amistad era mas de cristiana que de literaria, se guardaban mucho de incensarse uno a otro con encarecidos y empalagosos olores; antes bien, animaban se mutuamente a trabajar por Dios en la mayor perfección posible. Con igual aspiración con vuelo semejante, dirigían sus almas el rumbo hacia el cielo espoleado por su ardiente amor a Nuestro señor y por la filiar devoción a la Santísima Virgen María. Recordemos que Belisario Peña verti o el español el precioso librito de Griñon de Monfort: “La verdadera devoción a la Sma. Virgen”, que algunos equivocadamente, le atribuyen al Hermano Miguel.
El señor Peña de vuelos más liricos y el hermano Miguel, más místico, mas unido con Dios, se excitaba a competencia a no amar sino a su único y soberano dueño. “Varias veces, dice el Siervo de Dios P. Matovelle, me llevo D. Belisario Peña a la comunidad del hermano Miguel a quien llamaba “nuestro santo hombre de Tours”. ¡Qué ratos tan deliciosos pasaba oyendo hablar a aquellos dos amigos de la vanidad del mundo, del valor de la virtud, de la devoción del Sagrado Corazón y a la Virgen Santísima, del amor de Jesús Sacramentado para con los hombres. Aseguro que salía de aquellas visitas con el alma confortada e inundada de gozo”.
Don Belisario Peña es elegido en 1896, senador en Colombia, Singular coincidencia dos horas antes de que llegase a sus manos el telegrama que le llamaba a Bogotá, expulsaba el gobierno ecuatoriano por “extranjero pernicioso”.
El 7 de septiembre de 1906, la sociedad quiteña lloraba la muerte del ilustre colombiano Don Belisario Castellana y al cultivo de la poesía; y podemos decir que murió con la lira en la mano. Esa lira, en la que entono en su juventud canciones patrióticas, y de la cual, en la última época de su vida no quiso hacer resonar.